Los santafesinos tienen la herida abierta todavía de la final perdida en el 2007, final que fue suya hasta último momento. Tienen el recuerdo fresco de la semi final del año pasado, que casi nos logran robar, pero que fue para nosotros. Sus rostros denotan un pensamiento conjunto “esta vez no porteño, hoy es nuestro día”.
Poco público de los dos lados, un gimnasio particularmente silencioso, Árbitro, Segundo Arbitro y dos jueces de línea. El aire está cargado, están dadas las condiciones para que se juegue una final. Estamos donde vinimos a estar y solo podemos pensar en ganar, este es el partido que vinimos a jugar, los anteriores fueron solo un trámite, 4 días, 450 kilómetros para esas dos horas.
Para seguir con la tradición tuvimos un arranque aplastante, tanto así que estos muchachos se olvidaron de chiflar (NdeE: nuestros rivales de ese día se caracterizan por realizar una silbatina insoportable cada vez que hacen un punto) y nos llevábamos cómodos el primer set, tuvimos una leve recaída sobre el final que nos hizo perder la soberbia diferencia que habíamos sacado, pero igual nos fue suficiente para ganar ese primer chico.
Ejemplo de cómo estabamos jugando de bien ( y ellos mal) la final. (gracias Franco)
“No ganamos nada todavía”, “25 puntos más”, “es este set y somos campeones”. Todas esas y más fueron dichas antes de reingresar a la cancha, para concentrarnos, para no perder el rumbo, para no caer víctimas de los nervios. Del otro lado había 7 almas con los ojos inyectados de sangre, 7 tipos que se veían segundos y que salieron dispuestos a todo.
Estuvimos muy tibios y por primera vez en el torneo llegamos abajo al primer tiempo técnico, 6-8, si bien las caras seguían siendo de tranquilidad y en los tiempos no se dijo nada distinto a lo que siempre se dijo, se notaba la intranquilidad generalizada. Estaba esa pregunta a flor de piel, esa revelación que metía miedo: “Nunca estuvimos perdiendo ¿tendremos lo que se necesita para darlo vuelta?”. La respuesta no se hizo esperar y para el tiempo siguiente estábamos arriba 16-13, pero las mujeres de santa fe gritaban, hacían ruido y tenía una bocina de aire, el último esfuerzo de la regional que quería tie break y un quiebre en la historia reciente. De la mano de su punta estrella (jugador tribunero si los hay) se nos acercaron y nos lo dieron vuelta para entrar punto a punto a la recta final, con un jugador al que no podíamos parar. Empezaron a chiflar, a mostrar los dientes a dejarnos bien en claro que no se iban a ir sin pelear. Una prueba de carácter para nosotros, la primera del torneo y sin la posibilidad de tirarle la responsabilidad a un opuesto experimentado que se encarga históricamente de resolver estos asuntos. Se le veía en la cara al Ingeniero parado al lado del banco de suplentes que no había nada en el mundo que ansiara más que entrar y darle un nuevo título a sus compañeros. Se notaba en la cara de nuestro opuesto titular el peso de la camiseta que llevaba. 21 iguales y nuestra platea femenina que empieza a golpear y a gritar viendo que el equipo se quedaba. Si, cuando parecía que el torneo se moría sin emociones, se arma la verdadera final.
Palo y palo, puntos con todos los condimentos y 24-23 arriba nosotros, punto de campeonato. Tiempo pedido por Pedro: “Fer, dásela a Ioannis que tiene al enano bloqueándolo, vos subís, le das cajón y cerras el partido”. Pavada de pedido. Recepción doble positiva, armado a 2, cañazo a 5 y el líbero flogger que se luce y nos atraganta el grito. Vuelve fácil, a 2 otra vez y una vez más nos deja sin triunfo el tipo de la camiseta distinta, ataque débil y tercer chance para salir campeones, pelota a la otra punta, ataque largo a 6, batazo a la columna y delirio. Invasión del campo, festejo y desahogo.
Merecida victoria para un grupo de pibes que se hizo equipo en la arena, el boliche y la cancha. Para un equipo que hace las cosas bien hace años y que juega y mucho. Festejo típico descontrolando la tarima con los rivales tristes a un lado.

Los quilomberos de voley, demasiado rápidos para la cámara
Más festejo con los pibes de fútbol (también campeones) que, probablemente fruto de nuestra pésima influencia, terminaron pidiendo a gritos enfrente de todas las delegaciones que les pagaran un premio en moneda de uso corriente por haber ganado (nada que ver con los quilomberos de vóley que se bajaron para abrazarse con sus compañeros), y un pogo final con toda la regional por la copa Challenger que pudo haber terminado con más heridos (dada elevada cantidad de veces que las copas se salieron de control y aterrizaron en cabezas diversas)

Una vez más, HAY EQUIPO y llegó para quedarse
Después de eso lo esperable (el video que se vio antes de Ioannis), duchita con agua tibia, rapada final, almuerzo particularmente rico y abundante con helado de postre. Un viaje eterno, en el que nos la pasamos tomando jugo y comiendo dulces (como siempre los quilomberos de vóley, zarpados en azúcar, nada que ver con el ejemplo etílico a seguir del fondo del micro), con 40 viejas conchudas cortando la ruta para que tardáramos un poco más (gracias ejercito de hijas de puta, ojalá que nunca puedan separarse de Chascomús), con la parte de abajo del micro reservada para 2 parejas prendidas fuego y los pibes de ajedrez que insistían en jugar con piezas imaginarias (algún animal dijo que hacían esto porque las de verdad las tenían todas en el culo), fotitos y lo de siempre.
Ganamos de día, sentamos las bases para un largo reinado en los primeros puestos de esta competencia con un equipo sólido y unido que le traerá muchas satisfacciones a todos sus seguidores.
Ganamos de noche, siempre que nos fuimos del boliche se terminó ahí la cosa (en gran medida por la cantidad de mujeres que movilizábamos), le poníamos una pimienta al baile y un ritmo a la masa de gente que, creo yo, fue soberbio.
Fue una demostración de lo que tenemos para dar (hombres y mujeres juntos) y el primer paso (en el caso masculino) para obtener la triple corona. El próximo paso, la ADAU (que suena a nada al lado de esta hazaña épica que acabo de describir).

Chapa tiene dueño, gracias por todo.
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