lunes, 23 de noviembre de 2009

El rengo como líbero

Es un tema aparte, como ya dijimos Martín nunca se desempeñó en recepción ni jugó en posiciones en las que tuviera que destacarse como defensor. En la previa todos supusimos que iba a ser un regalo para los rivales, pero dado que la alternativa era dejar que el Infernal y Franco defendieran, nos pareció coherente darle una oportunidad. Y el entrenador Intergaláctico (rindió y aprobó el curso hace poco) no nos defraudó. Defendió muy bien y recibió aceptablemente (batió una sola y no fue punto directo). Es cierto que no llevó la bandera de la prolijidad y que al principio lo tapaban a la hora de recibir, pero todo eso estaba dentro de los parámetros aceptables. Algo que impresiono fue verlo tirarse. Si lector, quien escribe no estaba bajo los efectos de algún hongo alucinógeno, no no, el rengo se tiró y no una vez sino muchas. Tantas que su cuerpo, acostumbrado a mantener la verticalidad, se vio largamente magullado y moretoneado, a tal punto que su concubina (este adjetivo puede equivaler a una sentencia de muerte, pero bueno no se me ocurre nada mejor) elevó una queja aduciendo que se lo habíamos devuelto “todo roto” y se preocupo por la pronta recuperación del verdadero líbero en un desesperado ruego por no tener que volver a recibir en ese estado a su pareja.
Te felicitamos Rengo por dejar el cuero en la cancha y ponerle el hombre a una situación adversa, en nombre de todos los que nos ponemos la camiseta distinta para limpiar el piso un rato: gracias por dejar bien alta la imagen del puesto.

Impre vs Napoleón

Domingo 22, a eso de las 14:30 ya estábamos todos en el gimnasio de ese club de barrio que nos recibió con una parrilla siendo limpiada para un inminente asado y con un partido a tie-break entre los locales y la UADE (que evento triste la puta madre, fue doloroso para los ojos, la UADE ganaba 2-0 y perdió 3-2, paliza).
El equipo uteniano contaba con una reducida platea conformada por Mujer e hija de Emilio, Samy, Cin, Celes y un muy lesionado Ovejero (esguince de tobillo producto de un aterrizaje sobre la anatomía de su marido en el entrenamiento de las chicas del jueves, los espectadores del evento relatan que el central invadió la cancha rival a lo largo de medio metro después de atacar, situando medio cuerpo en el sector que el líbero esperaba usar para caer después de saltar a bloquear). Por los rivales había 3 docenas de personas que alentaban desde la entrada en calor.
En este marco tenía que suscitarse un partido que ya se anticipaba caliente y que a los 2 minutos de entrada en calor mostró su verdadera cara. Ataque por la diagonal que impacta en los utenianos que esperaban por su turno en la red “CAJON” gritó cierto punta de mecha corta. Nuevo ataque por la diagonal (no hubo medio minuto entre ambas acciones) “¡Cajón BOLUDO!” gritó nuevamente este punta generando una violenta reacción por parte del armador contrario “¡Pedilo bien!” (Muchos pensamos que iba a llamar a la maestra después de decir eso para que lo deje a Cape sin recreo, pero no, se hizo el guapo e intento convertir la cara de niño de pecho que porta en la de un asesino serial que vio en una película en TNT. El resultado fue algo así como Bambi enojado). Este cordial intercambio de palabras sirvió como excusa para que todos los muchachitos de Napoleón se acercaran a la red para gritar improperios y amenazas, con puños revoloteando en el aire y la leche de la derrota a flor de piel. “Calmate flaco porque te vamos a cagar a trompadas” (corearon), “¿Ah sí? ¿y van a venir todos juntos o de a uno?”, les pregunto el presunto agresor. Por suerte el entrenador rival llegó para calmar a nuestro jugador con palabras cordiales: “Flaco, para la mano porque sino a la salida te van a cagar a trompadas” (¿en serio gordo? ¿en serio? ¿ese es tu concepto de “calmar las cosas” o es que como las caritas de bebe de tus jugadores no intimidaban a la nena de 2 años del Ingeniero decidiste que era mejor probar el efecto de las amenazas viniendo de una boca con barba?). En fin, el evento no pasó a mayores y el juego se inició unos minutos más tarde (el jardín de infantes, desde una distancia prudencial, hizo una serie de gestos que, yo supongo, buscaban seguir caldeando el ambiente, pero las risas contenidas por nosotros no lograron subir la temperatura de la cuestión).
Salimos a la cancha con la formación tradicional pero con El Rengo de líbero (Nota histórica: Martín, a lo largo de su carrera como jugador, se desempeñó como opuesto, central y armador, nunca recibió y nunca le pidieron que defienda mucho), en el banco esperaban Diego y “el Montañés” (recién vuelto de Rosario) para entrar y el Ovejero (sin posibilidad alguna de caminar por sus propios medios). El primer set mostró una recepción errática de nuestra parte y un saque deficiente por el lado de ellos, lo que redondeo un intercambio de errores no forzados bastante poco atractivo. Hubo gorros y uses varios que se gritaron en la cara del rival en presencia de un tibio árbitro que supo desde el sorteo que el partido estaba fuera de su control. Desde afuera los familiares de “los feos” gritaban cada punto como si fuera decisivo y entre punto y punto se despachaban con gritos pelados como por ejemplo “VAMOS CAMPEONES” o “Tula ENSEÑALES” (posta, me retorcía de la risa en el banco yo). Nuestras niñas (probablemente lideradas por la siempre simpática Samy) acosaron verbalmente a la señora que gritaba más seguido hasta que esta tuvo que cambiar su ubicación por miedo a que la caguen a golpes. En cuanto a lo deportivo, perdimos ese set 25-22.
Para el segundo hicimos un lavado de cara, nos decidimos a ajustar en todos los rubros y entró Maty en vez de Franco que no se estaba sintiendo bien. Sacamos una diferencia de 4 puntos (19-15) recibiendo y bloqueando muy bien, tocando más de lo que atacábamos y complicando mucho al rival en recepción (porque eran malos, nuestro saque fue, es y será siempre un desastre). Parecía nuestro, parecía controlado, pero ustedes saben como es este equipo, nos gusta el riesgo, la emoción y nos dejamos hacer (o hicimos por ellos) 4 o 5 puntos seguidos cosa de entrar en la recta final punto a punto y aún así lo tuvimos para ganar, pero no, lo perdimos y nos poníamos 2-0 abajo, pero el equipo había mostrado una clara mejoría, habíamos defendido más, recibido mejor y jugado el ataque con inteligencia, aumentando nuestro volumen de juego y buscando muchas variantes en ataque, pero aún así, seguimos errando mucho. Para colmo de males, el colegiado empezó a tomar dudosas decisiones a la hora de cobrar (esta es mi forma educada de decir que el muy hijo de puta tomo la firme determinación de cagarnos) lo cual produjo ira y desorden en nuestras filas.
El tercero fue similar, apretamos más sobre sus deficiencias y volvimos a sacar ventaja pero no lográbamos organizarnos para consolidar esa ventaja. Como si esto no fuera poco, nuestros errores sistemáticamente terminaban haciendo que su armador se luciera con ataques, bloqueos y toques al fondo de dos manos (una sola vez, pero es demasiado). Pero a pesar de la desprolijidad y el desorden nos manteníamos en partido 18-19. En el tiempo que siguió a esto Fer nos pidió por favor que lo diéramos vuelta y lográramos un triunfo épico, en su cara, en su cancha, enfrente de todas sus madres y tías. Y amagamos con lograrlo, pero no. Otras decisiones dudosas del juez lograron que nos saltara la térmica definitivamente y que el desorden fuera total. Lo tuvimos en nuestras manos, pero lo perdimos.
0-3, apretado, pero justo (no les vamos a mentir) lo que nos deja terceros en la tabla de posiciones (gracias a la victoria de CLAV sobre DIA) y enfrentaremos a CIPAD en las semi finales dentro de 15 días. No jugamos mal pero fuimos poco inteligentes y desordenados. Servirá como aprendizaje (que tipo positivo) o será un hito más en nuestro historial de desaciertos boludos (ahí va, eso es más lógico). El 12 de Diciembre tendremos una idea más clara de qué significo finalmente esta derrota para nosotros, hasta entonces, a mascar bronca muchachos, no queda otra.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Haciendo historia

Este viernes culminó con un evento épico. En una disputadísima (mentira) final las chicas lograron imponerse frente a un duro (gordo) rival como es la UCES (que logro nuevamente el doble subcampeonato) para coronarse (merecidas) campeonas. Fue un 2-0 cómodo no solo porque el equipo rival no tenía ninguna intención de ganar ni porque a mitad del segundo set se lesionó la armadora rival, sino porque las utenianas quisieron ganar todo el partido, no lo dudaron ni un punto y así arrasaron con un conjunto tibio que no estuvo a la altura de las circunstancias.
Inmediatamemente después de esto vino un evento impresentable: la entrega de premios. Si, nada de boliche con cena, ni de gimnasio con equipo de audio, no no no no no, un tipo canoso hablando bajito como si fuera una reunión con amigos en su living, 2 bancos pegados para hacer de “podio” y las copas que iban sacando de una caja llena de papel de diario.

Ejemplar: un equipo con todas las letras


En cuanto a los muchachos hubo una repartija generalizada de antidepresivos para que nadie se quitara la vida al enterarse de que UdeSA era el campeón de la rama masculina (bien la UCES perdiendo la final) y después cena de las campeonas y los últimos (gracias chicas por aceptarnos en su mesa) en el único lugar posible para habitar el Criter (misteriosamente esta vez pagamos 22 pesos cada uno, un aumento del 10% respecto de siempre pero tomando menos cerveza). Algunos delirantes se embarcaron luego en un partido de pool, otra se puso a revisar mails con la notebook (si señores, esa pizzería tortuosa tiene WI-FI) y la gente normal como uno siguió tomando cerveza como si no hubiera mañana hasta altas hora de la noche.
Esto concluye el año ADAU, de aquí en más habrá cuarta, Beach y eventos extra deportivos que nos (me) resulten relevantes.
Hablando de cuarta, IMPRE logró la clasificación a las semi finales del torneo al vencer por 3-1 (este es el resultado de la segunda parte, es así, es todo 3-1) a su par de CLAV en un partido feo, impreciso que se volvió decente recién en el cuarto set (porque nosotros nos decidimos a jugar a ganar). Queda ahora por definir si quedamos terceros o primeros (que opciones raras, ¿no?) dependiendo del resultado que obtengamos en nuestra visita a SABER, club en el cual hace de local Napoleón (también conocido como “el equipo de los pendejos” o “Los feos”). Será sin duda un partido caliente (dado que la paliza que les propinamos en la última fecha de la primera fase todavía les duele) en el que esperamos contar con la mayor cantidad de compañía posible (sabemos que Carito va a venir a ver si puede constatar cuanto calza el armador) para que sea una fiesta o un quilombo.
Eso solo, nada más, la esperamos nuevamente por aquí señora, si usted, la que está leyendo estas líneas, si usted, la del lápiz de labio violeta (soy daltónico, violeta es una gama que va del verde al negro), si si, usted, la que está pensando “ojala que el Domingo jueguen todos con los shorcitos blancos”, venga, que va a ver show.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Actualizaciones varias

Primero Impre. Desde la última vez que mencionamos a este ejército de valientes se ganaron dos partidos. El primero, contra Día (también conocidos como “los putos”), en un match en el que muchas chicas habían prometido ir y finalmente la única compañía con la que contamos fue la del Monje y la de una novia obligada. Fue un 3-1 (que era para 3-0 cómodo) dónde dejamos agrandarse al equipo rival y casi terminamos en un inmerecido tie-Break, pero por suerte no y nos comimos unos brutos Patys en lo de Diego.
Después estuvo el partido contra Glorias, que hubiera pasada a la historia como un 3-0 más, pero dado que a la hora del partido éramos 6 (justo llego el sexto) todo se complicó, con un Ovejero central, un Diego de punta y un Violento de armador. 3-1, 25-14, 14-25 (si, no tenemos muy claro que pasó), 26-24 (cortando clavos con el orto) y 25-15 (poniendo las cosas en su lugar). Se destaco en este encuentro el Infernal, que subió a pegarle a todo lo que le voló cerca y castigo con furia al equipo rival (merece una nota entera al margen la sensación que los presentes tuvimos cuando este individuo decidió que en vez de armar una pelota defendida por Fer, era mejor idea atacar de segunda. Creo que todos pensamos que era pared directo, pero nos sorprendió gratamente con un fortísimo ataque a 6).
Segundo, las chicas. Le ganaron a la UB en el Santa Ana por paliza. Le ganaron a las muñecas de San Andrés cómodas (no tanto el segundo set) y hoy juegan la final contra la UCES (que cada vez se ponen más gordas como para que la universidad no pierda la línea). En caso de que haya victoria uteniana se colgaran la medalla de primer puesto por primera vez y saldremos a festejar, si pierden “las cagamos a piedrazos”, dicen por ahí.
Tercero, un episodio impresentable. Un evento lastimoso que nos da la pauta de quien es quien en el vóley de nuestra facultad. Un martes, Martín decidió enfrentar a 5 mujeres y a Fer de armador, contra los dos Francos, El infernal, Alejo, Osvaldo y Javier, en un partido a 25 y aposto un cajón de cerveza a que el equipo más femenino ganaba. Y así fue, 25-22. Desde este espacio celebramos la victoria de las féminas y nos reímos públicamente de mis compañeros que son unos incompetentes.
Cuarto, un hecho más lamentable que el anterior. Los muchachos quedamos últimos en la ADAU. Si, últimos. Si, como primeros pero al revés. ¿Cómo? Fue más fácil de lo que usted podría esperar señora. Claramente la forma fácil de lograr tamaña hazaña es jugando horrible, pero dado que los equipos de esta liga son un asco eso no garantiza de ningún modo la derrota. De hecho nosotros hicimos todo lo posible por perder ese viernes, pero no lo logramos, ganamos 2-0. Y así fue que nos fuimos tristes, pensado que tendríamos que jugar con UdeSA a ganar (porque si no salís último tenés que salir primero, en el medio no da) pero no contábamos con una mente superior que ya se había encargado de todo.
Resulta ser que el organizador tiene una cierta sensación de odio por nuestro entrenador y durante todo el año se estuvo poniendo pesado respecto de los carnets, las listas de buena fe y demás cuestiones administrativas. Frente a este panorama de acoso constante por el cumplimiento de cuanta regla se haya inventado, para el partido de cuartos de final contra los gemelos malvados de Pluto y Tribilin, aquel que toma las deciciones porque es la cabeza de este grupo, incluyó en la alineación titular a un jugador que no había jugado ningún partido este año pero que es conocido por todo el ambiente del vóley nacional (dado que hace 30 años que lo practica) y universitario (dado que ya jugó más de 5 ADAUs, siendo elegido incluso mejor jugador). De más está decir que el mezquino hijo de un vagón relleno de cortesanas de dudosa moral aplicó la regla, en exclusividad con nuestro conjunto y nos descalificó, quedando así ubicados en la última posición y otorgándonos así el honor, ¡NO!, el privilegio, de ocupar la última posición.
Desde aquí queremos agradecerles a todos lo que hicieron posible este logro deportivo, porque sin ellos hubiéramos salidos primeros otra vez inevitablemente y ya estábamos cansados de eso.
Gracias señor de la ADAU, gracias Pedro, gracias totales, no puedo imaginar un fin de año mejor.

Nota fundamental: que quede claro que no tenemos más que palabras de sincero agradecimiento (sin ningún tipo de sarcasmo) para José (que es el jugador en cuestión) que hizo malavares para poder venir a darnos una mano. A José le decimos "Gracias, de verdad".

lunes, 2 de noviembre de 2009

Chapadmalal 2009 Día 5

Despierto antes de que suene el celular. Listo antes de levantarme de la cama. Mermelada de naranja (odio el último día), pan duro y el clásico café con leche con cosas blancas que le flotan. Caras descansadas, caras nerviosas y las chicas ojerosas ostentan las marcas de una noche salvaje. Desayuno silencioso, tipos serios, concentrados. Un equipo en modo final, con los dientes afilados y la copa entre ceja y ceja. Salimos temprano, pateando despacito, sacamos la pelota para distender, nos tomamos todo el tiempo del mundo para llegar, sabemos que la fiesta no va a empezar sin nosotros.
Los santafesinos tienen la herida abierta todavía de la final perdida en el 2007, final que fue suya hasta último momento. Tienen el recuerdo fresco de la semi final del año pasado, que casi nos logran robar, pero que fue para nosotros. Sus rostros denotan un pensamiento conjunto “esta vez no porteño, hoy es nuestro día”.
Poco público de los dos lados, un gimnasio particularmente silencioso, Árbitro, Segundo Arbitro y dos jueces de línea. El aire está cargado, están dadas las condiciones para que se juegue una final. Estamos donde vinimos a estar y solo podemos pensar en ganar, este es el partido que vinimos a jugar, los anteriores fueron solo un trámite, 4 días, 450 kilómetros para esas dos horas.
Para seguir con la tradición tuvimos un arranque aplastante, tanto así que estos muchachos se olvidaron de chiflar (NdeE: nuestros rivales de ese día se caracterizan por realizar una silbatina insoportable cada vez que hacen un punto) y nos llevábamos cómodos el primer set, tuvimos una leve recaída sobre el final que nos hizo perder la soberbia diferencia que habíamos sacado, pero igual nos fue suficiente para ganar ese primer chico.

Ejemplo de cómo estabamos jugando de bien ( y ellos mal) la final. (gracias Franco)

“No ganamos nada todavía”, “25 puntos más”, “es este set y somos campeones”. Todas esas y más fueron dichas antes de reingresar a la cancha, para concentrarnos, para no perder el rumbo, para no caer víctimas de los nervios. Del otro lado había 7 almas con los ojos inyectados de sangre, 7 tipos que se veían segundos y que salieron dispuestos a todo.
Estuvimos muy tibios y por primera vez en el torneo llegamos abajo al primer tiempo técnico, 6-8, si bien las caras seguían siendo de tranquilidad y en los tiempos no se dijo nada distinto a lo que siempre se dijo, se notaba la intranquilidad generalizada. Estaba esa pregunta a flor de piel, esa revelación que metía miedo: “Nunca estuvimos perdiendo ¿tendremos lo que se necesita para darlo vuelta?”. La respuesta no se hizo esperar y para el tiempo siguiente estábamos arriba 16-13, pero las mujeres de santa fe gritaban, hacían ruido y tenía una bocina de aire, el último esfuerzo de la regional que quería tie break y un quiebre en la historia reciente. De la mano de su punta estrella (jugador tribunero si los hay) se nos acercaron y nos lo dieron vuelta para entrar punto a punto a la recta final, con un jugador al que no podíamos parar. Empezaron a chiflar, a mostrar los dientes a dejarnos bien en claro que no se iban a ir sin pelear. Una prueba de carácter para nosotros, la primera del torneo y sin la posibilidad de tirarle la responsabilidad a un opuesto experimentado que se encarga históricamente de resolver estos asuntos. Se le veía en la cara al Ingeniero parado al lado del banco de suplentes que no había nada en el mundo que ansiara más que entrar y darle un nuevo título a sus compañeros. Se notaba en la cara de nuestro opuesto titular el peso de la camiseta que llevaba. 21 iguales y nuestra platea femenina que empieza a golpear y a gritar viendo que el equipo se quedaba. Si, cuando parecía que el torneo se moría sin emociones, se arma la verdadera final.
Palo y palo, puntos con todos los condimentos y 24-23 arriba nosotros, punto de campeonato. Tiempo pedido por Pedro: “Fer, dásela a Ioannis que tiene al enano bloqueándolo, vos subís, le das cajón y cerras el partido”. Pavada de pedido. Recepción doble positiva, armado a 2, cañazo a 5 y el líbero flogger que se luce y nos atraganta el grito. Vuelve fácil, a 2 otra vez y una vez más nos deja sin triunfo el tipo de la camiseta distinta, ataque débil y tercer chance para salir campeones, pelota a la otra punta, ataque largo a 6, batazo a la columna y delirio. Invasión del campo, festejo y desahogo.
Merecida victoria para un grupo de pibes que se hizo equipo en la arena, el boliche y la cancha. Para un equipo que hace las cosas bien hace años y que juega y mucho. Festejo típico descontrolando la tarima con los rivales tristes a un lado.


Los quilomberos de voley, demasiado rápidos para la cámara

Más festejo con los pibes de fútbol (también campeones) que, probablemente fruto de nuestra pésima influencia, terminaron pidiendo a gritos enfrente de todas las delegaciones que les pagaran un premio en moneda de uso corriente por haber ganado (nada que ver con los quilomberos de vóley que se bajaron para abrazarse con sus compañeros), y un pogo final con toda la regional por la copa Challenger que pudo haber terminado con más heridos (dada elevada cantidad de veces que las copas se salieron de control y aterrizaron en cabezas diversas)



Una vez más, HAY EQUIPO y llegó para quedarse

Después de eso lo esperable (el video que se vio antes de Ioannis), duchita con agua tibia, rapada final, almuerzo particularmente rico y abundante con helado de postre. Un viaje eterno, en el que nos la pasamos tomando jugo y comiendo dulces (como siempre los quilomberos de vóley, zarpados en azúcar, nada que ver con el ejemplo etílico a seguir del fondo del micro), con 40 viejas conchudas cortando la ruta para que tardáramos un poco más (gracias ejercito de hijas de puta, ojalá que nunca puedan separarse de Chascomús), con la parte de abajo del micro reservada para 2 parejas prendidas fuego y los pibes de ajedrez que insistían en jugar con piezas imaginarias (algún animal dijo que hacían esto porque las de verdad las tenían todas en el culo), fotitos y lo de siempre.
Ganamos de día, sentamos las bases para un largo reinado en los primeros puestos de esta competencia con un equipo sólido y unido que le traerá muchas satisfacciones a todos sus seguidores.
Ganamos de noche, siempre que nos fuimos del boliche se terminó ahí la cosa (en gran medida por la cantidad de mujeres que movilizábamos), le poníamos una pimienta al baile y un ritmo a la masa de gente que, creo yo, fue soberbio.
Fue una demostración de lo que tenemos para dar (hombres y mujeres juntos) y el primer paso (en el caso masculino) para obtener la triple corona. El próximo paso, la ADAU (que suena a nada al lado de esta hazaña épica que acabo de describir).


Chapa tiene dueño, gracias por todo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Dia 4 (segunda parte)

Me debo haber robado 3 o 4 platos de ravioles a medio comer de las mesas cercanas (y no tanto) para intentar redondear un almuerzo decente (como siempre preocupado por mis jugadores de talla grande y por aquellos Small con estómago infinito). Terminado el asunto de la pasta del mediodía hubo siesta obligatoria. Yo elegí la cama, pero a la hora me mudé al baño y ya no pude volver a pegar un ojo (ni sentarme para el caso), así que me fui al pastito donde la plebe tomaba sol y se recuperaba de una noche de abuso del físico. Fuimos la envidia de todos los pasantes, por nuestras relajadas caras veraniegas y porque la concentración de mujeres era de 3 por cada hombre, un hecho sin precedentes en la historia de nuestra masculina universidad. Entre caramelos y brownies dejamos transcurrir una tarde de calor chicloso que jugaba con nuestra ansia de garantizarnos un lugar en la final (NdeE: güor li literaria). Arrié mi reseca anatomía hasta el segundo piso y desperté a los vagos que me miraron con caras asesinas, se ve que estaban disfrutando su siesta. Armé el bolso y esperé a que otros transitaran el camino del cuarto al baño ida y vuelta, hasta que estuvimos todos y, pelotita en mano, nos fuimos a hacernos un lugar en el partido definitivo. Los chaqueños batallaban con unos de azul, que no eran nada buenos, así que con Fede nos pusimos a bailar salsa “coordinados” para entrar en calor, yo creo que nos fue muy bien, otros dirán que hicimos un papelón, pero esos no saben nada. Habiendo superado la preocupación del estado de mi armador se despertó en mi un segundo interrogante “¿dónde está ese Ioannis que la descoció hace 24 horas?”, porque, aunque no lo aclaré, en el primer partido realmente no jugó a nada. En la entrada en calor todo parecía tranquilo, esperable, los rosarinos eran todo lo que esperábamos, le pegaban fuerte (pero con esa red cualquiera le pegaba fuerte, estaba quince centímetros más abajo) y se reían cada vez que lo hacían. En este cuadro todo pintaba bien, hasta que apareció ella para meterle presión a él.

Video de la rubia esa de la que tanto hablamos
(ahí se pueede pareciar quien es este tan mencionado ser de rubia cabellera que me pone nervioso a mi conductor designado, gracias Franco en cámara y Ale en relatos significativos)


Los primeros puntos mostraron que mis miedos eran fundados, pero sin opuesto (y sin líbero, que pajero que estaba) el equipo avasallo a sus rivales y nuevamente ganamos el primer set sin sobresaltos. Sin embargo, en este set sucedió algo clave, Fer tiró un saque afuera, arruinando así sus aspiraciones de ser campeón si errar saques. Al pedo, porque los otros no sabían recibir y porque cuando lo hizo llevábamos muchos puntos de ventaja. A este evento se le sumó el punto de ataque del Infernal, punto conseguido sin que la pelota toque el piso, que sentó de orto al pobre defensor que casualmente pasaba por donde la pelota iba a picar, un gesto de violencia nunca antes visto en este ser que nos dejó a todos boquiabiertos y confundidos. Para el segundo se esperaba lo mismo, yo estaba bastante aburrido (porque para colmo ya no me sacaban ni atacaban para mi lado), Ioannis bastante desconcentrado, los puntas metidos porque recibían y atacaban y Fer también porque sabía que solo le quedaba ganar o ganar. Pero no todo podía color de rosas. Nuestro opuesto, haciéndole honor quizás a Emilio, se dejó usar una incontable cantidad de veces por el mejor jugador rival. Tan evidente y constante fue el asunto que en una de estas pelotas prefirió no saltar, casi le rompen los dientes al defensor de 6 y el energúmeno del “Old Beattle” nos dijo sonriente “no me usó ¿vieron?”. Si vimos, gracias. Los dejamos agrandarse, empezaron a boquear (en algún momento me ilusioné con una gresca, así de embolado estaba) y sobre el final pareció que nos lo daban vuelta y nos íbamos a tercer set, pero no. Justo a tiempo nos pintó jugar (les pintó jugar, yo ni transpiré, me pasaba siempre lejos la pelota, no de gordo que no me muevo, me pasaba lejos lejos) y ganamos. A la final contra el ganador de Chacho (altos con cara de nada) – Santa fe (borrachos divertidos que chiflan). Algunos querían venganza por lo que pasó el año pasado, yo creo que podría haberme dormido en la cancha si jugábamos otra vez contra esos pibes. Por suerte ganaron los del litoral (Litoral en el caso de nuestro país es Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Misiones, eso quiere decir que los de Chaco, que no están incluidos en esa lista, perdieron) con quienes tenemos un historial reciente de buenos partidos. La cena fue buena me cuentan, yo no la toqué porque tenía la tripa inquieta, había unos fideos con mala pinta (que ataque no sin miedo) y una carne que todos comieron con ganas (lo cual no es garantía de nada dado que son todos unos gordos que se comen todo lo que les vuele cerca). Después del “alimento” vino la charla técnica “yo no les voy a decir que no salgan, pero duerman 7 u 8 horas si es que quieren ganar la final”. Eran las 11 y yo ya no quería saber nada, hice un esfuerzo descomunal por llegar a las 12 y me dormí de inmediato haciendo caso omiso a los reclamos de Emilio que fuera de sí decía “hice 450 kilómetros bajo una lluvia torrencial para estar con ustedes y por primera vez en la historia de esta delegación NO SALIMOS ANTES DE LA FINAL, ¿QUÉ LES PASA?”. Sigo avergonzado de mi cobarde actitud, pero realmente no podía más. La mayoría de mis compañeros me siguió prontamente, otros dementes estuvieron hasta la 1 persiguiendo unos bichitos mendocinos que decían no ser hombres. Las chicas salieron escoltadas (miren que suave que estoy siendo) por la muchachada de básquet y las señoritas de fútbol femenino hacia el bailongo con la clara intención de hacer mierda la noche por todo lo que no habían salido los días anteriores, con Mariana y Carito a la cabeza (supongo, la verdad que no lo vi, ya dormía profundamente) que habían venido exclusivamente para esto.
Augurioso descanso el que nos propusimos completar, muy serio como todo nuestro juego, pero mientras pasaban los segundos posteriores a cerrar los ojos me empecé a preocupar: “jugar una final sin salir está mal, nuestro equipo nunca funcionó así (me dije), estamos cometiendo un gran error, ¡NO!, tengo que levantarme y llevarlos a todos a vandalizar el parque de diversiones, a asaltar féminas descuidadas en el bosque, a …. Bueno no, mañana será otro día”.