Domingo 4 de Octubre, último partido de IMPRE por 1 mes. Último partido oficial de la mitad de los miembros de la delegación de la Regional Buenos Aires con miras a los juegos intertecnológicos y toda una prueba de carácter. Nos enfrentábamos al primer equipo contra el que competimos, que fue también el primero en ganarnos, MACABI.
Habiendo llegado sospechosamente temprano, los jugadores se entregaron a la penosa contemplación de un partido del torneo "C" de la Liga Amateur de Veteranas del Voley entre un equipo de remera blanca y el combinado "Boyita" (dada la forma de sus más que adultas integrantes), lo cual nos hizo darnos cuenta de que existían niveles de juego mucho (MUCHO) menores de los que hemos exhibido en algunas terribles ocasiones. Pero esto poco importa (o si, que se yo), porque más allá de que este geriátrico encuentro estaba haciendo uso de la cancha buena del Club Glorias Argentinas (demasiado nombre), nada tuvo de influyente en el transcurso de los sucesos que tengo que relatar.
Saltamos a la cancha ansiosos por comernos crudos al otro equipo, listos para hacernos un festín de carne y dejarlos humillados frente a la gruesa (por la cantidad, no por el peso) comitiva femenina que los alentaba. No pudo ser. Un par de ataques de Emilio y Cape que esquivaron la cancha por muy poco, una exagerada cantidad de gorros, recepciones deficientes (por no decir horribles/patéticas/"de mierda") y saques con destino de red, nos pusieron 17-10 abajo y si bien mejoramos sobre el final de set, no fue suficiente para remontar la diferencia y perdimos 25-19.
Rápidamente los fantasmas de la derrota 3-0 de hace 15 días sobrevolaron nuestras cabezas, no habíamos encontrado respuestas al bloque rival y no lográbamos encontrarnos definitivamente con una recepción prolija, con lo cual los centrales no podían explotar en ataque. Con todo esto en la cabeza salimos a la cancha con la seguridad de que los primeros puntos serían determinantes a nivel psicológico. Lo que sucedió (por suerte) fue casi mágico; el cambio de actitud fue tan grande que parecíamos otro equipo, con 4 defensas clave en los primeros 10 puntos nos fuimos 8-3 al primer descanso, y con bloqueos oportunos (uno mano a mano de Emilio que fue BRUTAL, todavía le duele el alma al punta rival), ataques certeros y una entrega general en defensa nunca antes vista (parecíamos los putos y lo digo con el mayor de los respetos) llegamos 16-8 al segundo tiempo técnico y 25-14 al final del set.
Ellos, quebrados, sin duda sentían que un camión los había atropellado pero no tenían ni idea de dónde había salido. Nosotros no cabíamos en nosotros mismos del placer, el orgullo y las ganas de entrar al tercero. Tanto en el siguiente Set como en el cuarto (y último) hubo un solo equipo en la cancha, uno que hizo casi todo bien, que jugó como un equipo, que encontró respuestas varias para dominar el juego, que defendió bien, bloqueó bien y atacó mejor, un equipo que encontró su mejor cara, y otro que se empezó a poner nervioso, que no podía rotar, que veía que el partido se le escapaba y que todo lo que intentaba para retenerlo se veía frustrado, por un ataque, una defensa o un bloqueo. Fueron 25-17 y 25-18 y final, 3-1 y la platea femenina que vitoreaba. No la platea "no ancha" que había ido a ver a nuestros rivales, sino nuestra acotada concurrencia (con su ancho tradicional).
Así IMPRE suma 3 victorias en 4 encuentros de segunda etapa y se reencuentra con su mejor nivel y demuestra (se demuestra a si mismo sobretodo) que es un equipo con huevos que está para grandes cosas.
Ahora viene un parate largo, con gesell y Chapa en el medio, que se romperá el 1ro de noviembre cuando nos veamos con nuestro otro verdugo de primera ronda DIA, un equipo más que complicado que pareciera haberse reforzado para pelear por el campeonato.
lunes, 5 de octubre de 2009
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2 comentarios:
... no entendi lo ancha ....
gorda me parecio agresivo
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