miércoles, 28 de octubre de 2009

Chapadmalal 2009 Día 3

Unos pocos valientes nos despertamos para acompañar a las chicas en su primer paso rumbo a las semi finales enfrentando al débil equipo de Bahía Blanca. Con los clásicos sobresaltos a los que las señoritas nos tienen acostumbrados se llevaron el partido por 2 sets a cero, sin transpirar ni despeinarse, quedando con la moral bien alta para enfrentar a Córdoba al día siguiente, para definir cuál de los dos rebaños pasaba a la semi final. Los muchachos apuramos el almuerzo porque jugábamos a las 14 hs con la sorpresa de la zona, Haedo. En la previa, una de las preocupaciones más grandes era el estado de nuestro opuesto que, como recordaran, había sido abandonado a su suerte la noche anterior. La primera impresión fue negativa, no fue fácil levantarlo, pero una vez despabilado este demonio de las noches argentinas logro armar una frase similar a: “no sabés la rubiecita cordobesa que me comí anoche”. El escepticismo se hizo presente con celeridad: “¿estás seguro de que era esa rubiecita? Hoy vimos una muy parecida de Villa María”, “¿estás seguro de que te la comiste?” “¿Seguro que no era el Zurdo con peluca?”. No hubo caso, el hombre seguía obstinado con que su conquista había sido real y valiosa y no paraba de sonreír en consecuencia. El asunto quedó en la nada por el momento y nos entregamos a una entrada en calor extremadamente seria (que incluyó baile en algún caso en particular). Nos enfrentamos a este atado de seres utenianos que aplaudían a su mejor jugador en la entrada en calor cada vez que este le pegaba fuerte…… una escena triste que no nos desvío de nuestro claro objetivo: romperles el orto rápido para ir a dormir la siesta. El equipo respondió de maravilla, no les dimos chances a esta gente del Oeste (salvo al final del segundo set que, como siempre, nos pusimos un poco pajeros y los dejamos acercarse) y nos llevamos el partido. Al hotel, a dormir que a la tarde se juega otra vez.
Las siestas fueron dispares, algunos durmieron a pata suelta, otros apenas pudieron pegar un ojo, otros consiguieron compañía para dormir abrazados y otros durmieron con su compañera de cama. Una tormenta tremenda que se desató en algún momento de la siesta mandó a suspender los deportes al aire libre y disminuyó la posible asistencia a alentar al equipo e varones que, por los octavos de final, enfrentaba a su par de Río Grande. La entrada al gimnasio vino acompañada de la voz de Ioannis que decía “es esa, esa es la de anoche, la recordaba más linda” y un rubia (que estaba buena, vamos a decirlo) sonriente que por motivos desconocidos se acercó corriendo a nuestro jugador para saludarlo y charlarle sin poder sacarle los ojos de encima.

Modelo de segunda ronda


Fue el estreno de la camiseta blanca (la morada ya no servía ni para limpiar el piso) en un partido total y completamente intrascendente, que solo significó que nos mojáramos las patas de ida y de vuelta. Sabiendo que nuestro próximo partido sería a las 12 contra Paraná nos fuimos a bañar y le dejamos a nuestro entrenador una abultada suma de dinero para que nos consiguiera un desayuno abundante previo al partido.
Mientras nos duchábamos (con agua casi caliente), la cena se gestaba, esta vez fueron azulejos empanados con crema (el menú oficial leía “milanesa a la Suiza”).
Nos quejamos al pedo, no estaba TAN dura......


Después de molernos las muelas con este bocatto di cardenale subimos a presenciar el bautismo de las chicas de fútbol y de Celeste (que, pobre, quiso resistirse en principio).

Bestias, realmente, a quien se le ocurre hacer algo así....

Disfrutamos este barbárico ritual tomando cerveza en el pasillo (nota al margen: un Ajedrez estaba sentado con nosotros con su Cindor en cajita y cuando cierta Pame pasó entre nosotros le puso su mejor cara ed goma y le dijo "¿querés rubia?". La UTN da para todo) y a las 12 encaramos para el bolichongo (que estaba cerrada hasta la 1) y terminamos en el bar de otro hotel, donde nuevamente la voz de Ioannis se hizo oír “¿era esa la rubia?¿La de ayer a la noche?”, sin animarse a encararla (por miedo a que fuera otra rubia cualquiera) quedó estacado mirando con (no tanto) disimulo, hasta que ella otra vez (esto es increíble) se acercó sonriendo a saludarlo. Se hizo la hora de bailar y hacia allá fuimos. Gran grata sorpresa nos llevamos todos al ver al Grandote bailando (que quede claro que no hay ni una gota de sarcasmo en estas líneas en particular) con muchísimo ritmo y muchísima gracia. La cerveza y el Ferné pasaban a ritmos astronómicos, sobre todo por las manos de nuestro armador, que en determinado momento de la noche se me acercó y me susurró una frase que me heló el corazón: “Vuelve el violento”. Poco tiempo después se podía ver a Fer descontrolado bailando, saltando, agitando y llevando la batuta en los pogos que se iban armando, no permitiendo que nadie se quedara quieto, arengando a todos a bailar y bailar y bailar. Cuando dieron las 3, iniciamos la siempre complicada tarea de irnos, esta vez ayudados por un puesto de choripanes que nos llamaba desde hacía rato. Choripan bajonero y una escena que sigo sin saber si fue producto de la criolla alucinógena que me serví o un hecho gestado y realizado por las atrofiadas mentes de los 4 personajes que la protagonizan. Todos los centrales de nuestro equipo, desde sus coquetos metros noventaytantos, armaron una ronda y saltaban al grito de “La banda de los centrales, la banda de los centrales” y no conformes con eso, pusieron las manos en el centro y se despacharon un gritó histórico “1,2,3 ¡LINDOS!”. La vuelta no pasó a mayores, nadie camino con las manos por la ruta ni le pateó la puerta a los de Ajedrez, llegamos y nos fuimos adormir (haciendo bastante ruido, pero sin golpear nada ni a nadie. El primero en lograrlo fue Fer, que al grito de “Cierren la luz”, pretendía que todos nos fuéramos a dormir y lo dejáramos en paz. Rápidamente el sueño y el alcohol nos fueron acomodando en nuestras camas para soñar con otra jornada de éxitos y rubias.

1 comentario:

Unknown dijo...

Recien entiendo lo de cierren la luz!!!! jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

Terrible Fer!

Incrible noche!