(Relato en primera persona desde la perspectiva del Líbero)
Me despertó el sonido taladrante de una alarma de celular. En esos primeros instantes entre el sueño y la vigilia vi que dónde esperaba encontrar a Fede durmiendo con la boca abierta, había un ingeniero pelado que sonreía dormido. Vi en el piso, que había estado tapado de zapatillas, ojotas y ropa de Fede, a Fede en posición fetal en un colchón, y en la cama de abajo a Cape que con los ojos abiertos me miraba y me invitaba a ver el partido de las chicas. “¿Vamos gordo?” me dijo, yo le respondí “dale, pero apaga la puta alarma de una vez”, “es tu celular”, sonrío. Apagué esa pieza de tecnología de punta que me acompañaba y me dormí un rato más. Al rato me levanté, acompañado de Emilio y vi como Cape revolvía un bolso rosa (sé lo que están pensando “¿cómo sabés que era rosa, si sos daltónico?”, bueno, confíen, era rosa) y decía algo incomprensible respecto de una libreta, un DNI que no estaba, un registro y Samy. Yo dije que sí, no sé a qué, pero sí. Bajé a desayunar y entre café con leche y panes con mermelada alguien me preguntó cómo estaba el equipo. Apareció en mi mente el recuerdo de un principio de vómito de la noche anterior y una voz infernal que decía “no, no te preocupes, no vomitaste”, decidí no darle importancia y asumir que había sido parte de un sueño de alcohol. Creo que respondí que el equipo estaba bien, que habíamos jugado muy bien hasta el momento y que habría que ver como reaccionábamos esta mañana. Fuimos hasta el gimnasio hablando de esas cosas que la gente habla a esas horas de la mañana y llegamos para encontrar que las chicas le estaban dando una paliza TREMENDA a córdoba, 11-4 o algo así. “No me desperté todavía, eso está claro” fue lo único que atiné a pensar, pero no, al parecer estaba despierto y el marcador era parte de la realidad. Las chicas de remeras blancas con detalles en morado estaban en llamas. Tenían una opuesta morocha, más cerca de los cuarenta que de los 30, que no podía parar de castigar a las cordobesas que evidenciaban pánico en sus rostros. Una defensa sólida que era la base de contraataques letales de la mano de centrales y puntas que llevaron a las que decían ser nuestras compañeras a ponerse 18-10 arriba. Hasta que……. Flor bloqueó a una de las de amarillo y todas decidieron que había que festejarlo y se fueron a abrazar, pero las rivales (de casualidad) evitaron que la pelota picara y la mandaron como pudieron para el otro lado, donde las chicas festejaban anticipadamente. Ahí se derrumbó el equipo. No pudieron reencontrar el rumbo, dejaron que el otro equipo se agrandara y perdieron el set ajustadamente, después de ir ganándolo por 10 puntos. Una lástima, porque lo tenían. Al segundo parcial las jugadoras del centro del país salieron decididas a no dejar levantar a un equipo que había quedado golpeado y lo lograron, les sacaron 5 puntos de ventaja (que después fueron 10) y el partido parecía terminado 21-14 en contra nuestra. Pero vino una serie de saques de Flor, bancados por una serie de defensas de Andre (no me acuerdo si las defensas fueron exactamente acá, pero fue destacada su actuación en este rubro y había que mencionarlo) que llevaron el set 21-21 y al cagaso generalizado de las cordobesas. Pero no pudo ser, un error en el saque para poner 22-21 la historia y un error aquí y allá definieron la historia y terminaron la participación de las niñas en este torneo. Fue un partidazo y jugaron MUY BIEN, se les fue por nada, pero lo más destacable sin duda es las sonrisas que todas tuvieron una vez terminado el match (muy distintas a las caras de culo de la primer derrota). En el viaje de vuelta al hotel (a los muchachos nos esperaba el segundo desayuno que Pedro había comprado), un interlocutor X me preguntó “¿Cómo estará Fer?” y después un interlocutor Y se me acercó para decirme “¿tienen armador para hoy?”. El Ferné dio paso a la memoria, las imágenes de la noche anterior se precipitaron sobre mí. A esto se le agregó el comentario de aquellos que habían dormido conmigo en el cuarto y decían que el violento y yo habíamos roncado como nunca, producto de una clara relajación etílica. Concluí que “Juega el mejor partido de su vida o da lástima hasta que Pedro lo cambie” y empecé a rezarle a un dios en el que no creo.
Abrí la puerta del cuarto con el corazón en la boca y encontré al motivo de mis preocupaciones despierto, toalla en mano, yéndose a lavar la cara. “¿Estás bien?”, “Apenas mareado, pero si, bien”. Bajé a desayunar yogurt, con jugo de naranja, con leche sola en vaso de cerveza (una imagen perturbadora), todas bebidas para bajar las facturas, bizcochitos y demás yerbas. Pude ver como mis compañeros compartían mi preocupación por el individuo que llegó tiempo más tarde, todo cambiado, con los auriculares puestos, duro (no de merca, pero duro), que comió alguna cosita pero que le hizo asco en general a esta primera comida. Volvimos a rebolear la pelota (una cábala a esta altura más que nada). Entramos en calor y empezamos a jugar, transpirando gordas gotas de sudor, no por el calor, no por el esfuerzo. Tuvimos otro de nuestros feroces arranques de set dejando pintados a nuestros rivales (Paraná) y realmente nuestro armador se lució. Güor li (nota: castellanización de World League, que indica que lo que está sucediendo es vóley de alto vuelo). Fer Buscó (y encontró) a todos los centrales desde todos lados. Con la bocha separada, pegada, baja o alta, incluso tiró un primer tiempo con golpe de manos bajas. Ganamos 2-0, cuidando las piernas y pudimos irnos a almorzar unos ravioles (bastante ricos) pensando en la semi final que se venía contra Rosario (equipo que el año pasado nos había ganado en la fase de grupos bastante cómodamente).
viernes, 30 de octubre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Chapadmalal 2009 Día 3
Unos pocos valientes nos despertamos para acompañar a las chicas en su primer paso rumbo a las semi finales enfrentando al débil equipo de Bahía Blanca. Con los clásicos sobresaltos a los que las señoritas nos tienen acostumbrados se llevaron el partido por 2 sets a cero, sin transpirar ni despeinarse, quedando con la moral bien alta para enfrentar a Córdoba al día siguiente, para definir cuál de los dos rebaños pasaba a la semi final. Los muchachos apuramos el almuerzo porque jugábamos a las 14 hs con la sorpresa de la zona, Haedo. En la previa, una de las preocupaciones más grandes era el estado de nuestro opuesto que, como recordaran, había sido abandonado a su suerte la noche anterior. La primera impresión fue negativa, no fue fácil levantarlo, pero una vez despabilado este demonio de las noches argentinas logro armar una frase similar a: “no sabés la rubiecita cordobesa que me comí anoche”. El escepticismo se hizo presente con celeridad: “¿estás seguro de que era esa rubiecita? Hoy vimos una muy parecida de Villa María”, “¿estás seguro de que te la comiste?” “¿Seguro que no era el Zurdo con peluca?”. No hubo caso, el hombre seguía obstinado con que su conquista había sido real y valiosa y no paraba de sonreír en consecuencia. El asunto quedó en la nada por el momento y nos entregamos a una entrada en calor extremadamente seria (que incluyó baile en algún caso en particular). Nos enfrentamos a este atado de seres utenianos que aplaudían a su mejor jugador en la entrada en calor cada vez que este le pegaba fuerte…… una escena triste que no nos desvío de nuestro claro objetivo: romperles el orto rápido para ir a dormir la siesta. El equipo respondió de maravilla, no les dimos chances a esta gente del Oeste (salvo al final del segundo set que, como siempre, nos pusimos un poco pajeros y los dejamos acercarse) y nos llevamos el partido. Al hotel, a dormir que a la tarde se juega otra vez.
Las siestas fueron dispares, algunos durmieron a pata suelta, otros apenas pudieron pegar un ojo, otros consiguieron compañía para dormir abrazados y otros durmieron con su compañera de cama. Una tormenta tremenda que se desató en algún momento de la siesta mandó a suspender los deportes al aire libre y disminuyó la posible asistencia a alentar al equipo e varones que, por los octavos de final, enfrentaba a su par de Río Grande. La entrada al gimnasio vino acompañada de la voz de Ioannis que decía “es esa, esa es la de anoche, la recordaba más linda” y un rubia (que estaba buena, vamos a decirlo) sonriente que por motivos desconocidos se acercó corriendo a nuestro jugador para saludarlo y charlarle sin poder sacarle los ojos de encima.
Modelo de segunda ronda
Fue el estreno de la camiseta blanca (la morada ya no servía ni para limpiar el piso) en un partido total y completamente intrascendente, que solo significó que nos mojáramos las patas de ida y de vuelta. Sabiendo que nuestro próximo partido sería a las 12 contra Paraná nos fuimos a bañar y le dejamos a nuestro entrenador una abultada suma de dinero para que nos consiguiera un desayuno abundante previo al partido.
Mientras nos duchábamos (con agua casi caliente), la cena se gestaba, esta vez fueron azulejos empanados con crema (el menú oficial leía “milanesa a la Suiza”).
Nos quejamos al pedo, no estaba TAN dura......
Después de molernos las muelas con este bocatto di cardenale subimos a presenciar el bautismo de las chicas de fútbol y de Celeste (que, pobre, quiso resistirse en principio).
Bestias, realmente, a quien se le ocurre hacer algo así....
Disfrutamos este barbárico ritual tomando cerveza en el pasillo (nota al margen: un Ajedrez estaba sentado con nosotros con su Cindor en cajita y cuando cierta Pame pasó entre nosotros le puso su mejor cara ed goma y le dijo "¿querés rubia?". La UTN da para todo) y a las 12 encaramos para el bolichongo (que estaba cerrada hasta la 1) y terminamos en el bar de otro hotel, donde nuevamente la voz de Ioannis se hizo oír “¿era esa la rubia?¿La de ayer a la noche?”, sin animarse a encararla (por miedo a que fuera otra rubia cualquiera) quedó estacado mirando con (no tanto) disimulo, hasta que ella otra vez (esto es increíble) se acercó sonriendo a saludarlo. Se hizo la hora de bailar y hacia allá fuimos. Gran grata sorpresa nos llevamos todos al ver al Grandote bailando (que quede claro que no hay ni una gota de sarcasmo en estas líneas en particular) con muchísimo ritmo y muchísima gracia. La cerveza y el Ferné pasaban a ritmos astronómicos, sobre todo por las manos de nuestro armador, que en determinado momento de la noche se me acercó y me susurró una frase que me heló el corazón: “Vuelve el violento”. Poco tiempo después se podía ver a Fer descontrolado bailando, saltando, agitando y llevando la batuta en los pogos que se iban armando, no permitiendo que nadie se quedara quieto, arengando a todos a bailar y bailar y bailar. Cuando dieron las 3, iniciamos la siempre complicada tarea de irnos, esta vez ayudados por un puesto de choripanes que nos llamaba desde hacía rato. Choripan bajonero y una escena que sigo sin saber si fue producto de la criolla alucinógena que me serví o un hecho gestado y realizado por las atrofiadas mentes de los 4 personajes que la protagonizan. Todos los centrales de nuestro equipo, desde sus coquetos metros noventaytantos, armaron una ronda y saltaban al grito de “La banda de los centrales, la banda de los centrales” y no conformes con eso, pusieron las manos en el centro y se despacharon un gritó histórico “1,2,3 ¡LINDOS!”. La vuelta no pasó a mayores, nadie camino con las manos por la ruta ni le pateó la puerta a los de Ajedrez, llegamos y nos fuimos adormir (haciendo bastante ruido, pero sin golpear nada ni a nadie. El primero en lograrlo fue Fer, que al grito de “Cierren la luz”, pretendía que todos nos fuéramos a dormir y lo dejáramos en paz. Rápidamente el sueño y el alcohol nos fueron acomodando en nuestras camas para soñar con otra jornada de éxitos y rubias.
Las siestas fueron dispares, algunos durmieron a pata suelta, otros apenas pudieron pegar un ojo, otros consiguieron compañía para dormir abrazados y otros durmieron con su compañera de cama. Una tormenta tremenda que se desató en algún momento de la siesta mandó a suspender los deportes al aire libre y disminuyó la posible asistencia a alentar al equipo e varones que, por los octavos de final, enfrentaba a su par de Río Grande. La entrada al gimnasio vino acompañada de la voz de Ioannis que decía “es esa, esa es la de anoche, la recordaba más linda” y un rubia (que estaba buena, vamos a decirlo) sonriente que por motivos desconocidos se acercó corriendo a nuestro jugador para saludarlo y charlarle sin poder sacarle los ojos de encima.
Modelo de segunda rondaFue el estreno de la camiseta blanca (la morada ya no servía ni para limpiar el piso) en un partido total y completamente intrascendente, que solo significó que nos mojáramos las patas de ida y de vuelta. Sabiendo que nuestro próximo partido sería a las 12 contra Paraná nos fuimos a bañar y le dejamos a nuestro entrenador una abultada suma de dinero para que nos consiguiera un desayuno abundante previo al partido.
Mientras nos duchábamos (con agua casi caliente), la cena se gestaba, esta vez fueron azulejos empanados con crema (el menú oficial leía “milanesa a la Suiza”).
Nos quejamos al pedo, no estaba TAN dura......Después de molernos las muelas con este bocatto di cardenale subimos a presenciar el bautismo de las chicas de fútbol y de Celeste (que, pobre, quiso resistirse en principio).
Disfrutamos este barbárico ritual tomando cerveza en el pasillo (nota al margen: un Ajedrez estaba sentado con nosotros con su Cindor en cajita y cuando cierta Pame pasó entre nosotros le puso su mejor cara ed goma y le dijo "¿querés rubia?". La UTN da para todo) y a las 12 encaramos para el bolichongo (que estaba cerrada hasta la 1) y terminamos en el bar de otro hotel, donde nuevamente la voz de Ioannis se hizo oír “¿era esa la rubia?¿La de ayer a la noche?”, sin animarse a encararla (por miedo a que fuera otra rubia cualquiera) quedó estacado mirando con (no tanto) disimulo, hasta que ella otra vez (esto es increíble) se acercó sonriendo a saludarlo. Se hizo la hora de bailar y hacia allá fuimos. Gran grata sorpresa nos llevamos todos al ver al Grandote bailando (que quede claro que no hay ni una gota de sarcasmo en estas líneas en particular) con muchísimo ritmo y muchísima gracia. La cerveza y el Ferné pasaban a ritmos astronómicos, sobre todo por las manos de nuestro armador, que en determinado momento de la noche se me acercó y me susurró una frase que me heló el corazón: “Vuelve el violento”. Poco tiempo después se podía ver a Fer descontrolado bailando, saltando, agitando y llevando la batuta en los pogos que se iban armando, no permitiendo que nadie se quedara quieto, arengando a todos a bailar y bailar y bailar. Cuando dieron las 3, iniciamos la siempre complicada tarea de irnos, esta vez ayudados por un puesto de choripanes que nos llamaba desde hacía rato. Choripan bajonero y una escena que sigo sin saber si fue producto de la criolla alucinógena que me serví o un hecho gestado y realizado por las atrofiadas mentes de los 4 personajes que la protagonizan. Todos los centrales de nuestro equipo, desde sus coquetos metros noventaytantos, armaron una ronda y saltaban al grito de “La banda de los centrales, la banda de los centrales” y no conformes con eso, pusieron las manos en el centro y se despacharon un gritó histórico “1,2,3 ¡LINDOS!”. La vuelta no pasó a mayores, nadie camino con las manos por la ruta ni le pateó la puerta a los de Ajedrez, llegamos y nos fuimos adormir (haciendo bastante ruido, pero sin golpear nada ni a nadie. El primero en lograrlo fue Fer, que al grito de “Cierren la luz”, pretendía que todos nos fuéramos a dormir y lo dejáramos en paz. Rápidamente el sueño y el alcohol nos fueron acomodando en nuestras camas para soñar con otra jornada de éxitos y rubias.
martes, 27 de octubre de 2009
Chapadmalal 2009 Día 2
9 o 10 horas después de empezado el día jueves los muchachos teníamos que hacer nuestra presentación contra Delta (equipo que el año pasado no se presentó a jugar los cuartos de final contra nosotros por un error del entrenador, que el Zurdo atribuyó a la utilización de relojes de sol), así que medianamente temprano nos despertamos para desayunar y disfrutamos el pan, el café y la mermelada que nos ofrecía el comedor en su fase de desayuno. Con el corazón contento y una buena cantidad de sueño nos dirigimos al gimnasio, donde tuvimos nuestra segunda desilusión, nos tocaba jugar en la cancha de cemento pintado para parecer amistoso. Realizamos una deficiente entrada en calor (a pesar de que el inicio del partido se retraso, lo que nos dio unos minutos extra) y saltamos a la cancha con muchas ganas de probar el potencial del equipo. Salimos con Fer de armador cruzado con Ioannis de opuesto (con el peso de la camiseta número 7 en la espalda y en el pecho), Ale y Cape de puntas, el alemán y Javier de centrales y el Ovejero de líbero, en lo que sería la formación titular a lo largo del torneo. Tuvimos un arranque aplastante, hay que admitir que el partido era fácil, pero realmente los pasamos por arriba. Para el segundo set hubo doble cambio, el Muro por Javier y el Zurdo por el Alemán. El desempeño fue el mismo y a la media hora de iniciado, el partido ya se había terminado.

Hay equipo: así estabamos el primer día de competencia
Así que nos dispusimos a ver el partido bisagra de las féminas que enfrentaban a Mendoza. Lo primero que hay que decir de las mendocinas es que estaban MUY BUENAS (percepción que varias de las jugadoras de la FRBA pueden constatar). Lo segundo que hay que decir es que eran malas, bien malas, una buena oportunidad para que nuestras niñas recuperen la confianza perdida la tarde anterior. Por suerte para todos pudieron hacerlo, jugaron mal pero con huevos, jugaron como equipo y se notó y le ganaron cómodas a un equipo cuya única habilidad era verse bien en calzas. Almuerzo de ravioles, postre de banana con dulce de leche artesanal de minotauro, tarde de playa (con entrada forzada al agua de Pame, a cargo de los Fedes, y de Celeste, a cargo del Zurdo que después nadó un ratito), continuaron las clases de lanzamiento de balón de fútbol americano (Fer ya parecía mariscal de campo) hasta que el reloj nos reclamó la vuelta al hotel para enfrentar nuestro segundo compromiso deportivo (el tercero de las chicas). Despertamos a los que estaban siesteando, algunos usaron barritas de chocolate como cucharas para comerse el dulce de leche y nos volvimos al gimnasio haciendo pases con el balón para precalentar antes del calentamiento previo al calentamiento anterior al partido (FAAAAAA! ¿Vieron que profesionales? Pre calentamiento, calentamiento físico, calentamiento con pelota y partido). El rival, Mendoza, quienes contaban con un muy agrandado número 9 que estaba convencido de que ellos (y sobretodo él) eran buenos. El 11-1 a nuestro favor con el que arrancamos el primer set le dio la pauta de que quizás se estuviera equivocando. La paliza del segundo set se lo terminó de confirmar, pobre pibe. En ese momento empezaba el partido Gordas vs Resistencia, partido clave para ambas delegaciones dado que se jugaban el pase a la siguiente ronda. Las chaqueñas eran feas y malas (con lo cual el partido era un asco ya desde el vamos), salvo por la jugadora número 6 que era solo fea (pero no taaaaaaanto). En el primer set las chicas amagaron con ganar, pero después se dieron cuenta de que mejor no, que Martín todavía tenía demasiados pelos y perdieron. Para el segundo, el rengo, preocupado por contener la pelusa que todavía le corona el marote, metió mano en su bolsa de formaciones y sacó un equipo con Cinthia de armadora y Celeste de Opuesta, Lore y Pato de puntas, Gise y Flor de Centrales y Andrea de Líbero (entrando por las puntas). Este engendro voleybolístico le dio resultado (cuando no) y llevo el partido a tie-break, donde nuevamente este invento aseguro el set definitivo. Los resultados las ubicaban como las mejores terceras y eso les daba paso a una zona muy accesible pero……… una mala jugada del destino (que el entrenador de las niñas llamara “nos cagaron desde arriba de un puente”) la organización consideró que mejor habían quedado segundas y que jugaban contra Bahía Blanca y Córdoba. Las quejas de Guerreño no pudieron volver la decisión atrás y repetimos el combo de la noche anterior, cena fea (de algo que nos quisieron hacer pasar por carne) y ducha fría (casi tibia esta vez).
Como los muchachos jugábamos pasado el mediodía, decidimos salir y como las niñas jugaban a las 9 salimos temprano. Nos fuimos al bolichito del hotel 4 y repetimos una fórmula probada y confirmada como la posta de la noche chapadmalalesca (chapadmalalesca: adj, dícese de todo lo referente a Chapadmalal), escabio intensivo y baile descontrolado. Para destacar de esta primera noche como Matthias (este es el apodo de “el alemán”) ofendido por su ignorancia de todos los temas que sonaban dijo “soy el único que no conoce las canciones” y se fue, al incapacidad de Franco para volverse solo (que decidió resolver la noche siguiente con la ayuda de un GPS) y la dudosa decisión de dejar solos a Ioannis y al Zurdo rodeados de pocas mujeres y mucho alcohol.
Fue un regreso calmo en el que líbero, central y Franco trabaron amistad con 4 individuos que resultaron ser de prefectura. Si, para todo aquel que nos dijo que esa gente estaba ahí para vigilar que nosotros, LOS QUILOMBEROS DE VOLEY, no hundiéramos barquitos ni chocáramos carritos, para todos ellos les contamos que charlamos, nos abrazamos, compartimos cigarrillos y meamos una pared de colectivo realizando una contravención que se paga con 150 pesos e multa, para luego ver a estos miembros de la fuerzas del orden volver a su hotel con un estilo comando que generaría envidia al mismísimo James Bond. Al sobre y a esperar la llegada de un nuevo día de competencia.

Hay equipo: así estabamos el primer día de competencia
Así que nos dispusimos a ver el partido bisagra de las féminas que enfrentaban a Mendoza. Lo primero que hay que decir de las mendocinas es que estaban MUY BUENAS (percepción que varias de las jugadoras de la FRBA pueden constatar). Lo segundo que hay que decir es que eran malas, bien malas, una buena oportunidad para que nuestras niñas recuperen la confianza perdida la tarde anterior. Por suerte para todos pudieron hacerlo, jugaron mal pero con huevos, jugaron como equipo y se notó y le ganaron cómodas a un equipo cuya única habilidad era verse bien en calzas. Almuerzo de ravioles, postre de banana con dulce de leche artesanal de minotauro, tarde de playa (con entrada forzada al agua de Pame, a cargo de los Fedes, y de Celeste, a cargo del Zurdo que después nadó un ratito), continuaron las clases de lanzamiento de balón de fútbol americano (Fer ya parecía mariscal de campo) hasta que el reloj nos reclamó la vuelta al hotel para enfrentar nuestro segundo compromiso deportivo (el tercero de las chicas). Despertamos a los que estaban siesteando, algunos usaron barritas de chocolate como cucharas para comerse el dulce de leche y nos volvimos al gimnasio haciendo pases con el balón para precalentar antes del calentamiento previo al calentamiento anterior al partido (FAAAAAA! ¿Vieron que profesionales? Pre calentamiento, calentamiento físico, calentamiento con pelota y partido). El rival, Mendoza, quienes contaban con un muy agrandado número 9 que estaba convencido de que ellos (y sobretodo él) eran buenos. El 11-1 a nuestro favor con el que arrancamos el primer set le dio la pauta de que quizás se estuviera equivocando. La paliza del segundo set se lo terminó de confirmar, pobre pibe. En ese momento empezaba el partido Gordas vs Resistencia, partido clave para ambas delegaciones dado que se jugaban el pase a la siguiente ronda. Las chaqueñas eran feas y malas (con lo cual el partido era un asco ya desde el vamos), salvo por la jugadora número 6 que era solo fea (pero no taaaaaaanto). En el primer set las chicas amagaron con ganar, pero después se dieron cuenta de que mejor no, que Martín todavía tenía demasiados pelos y perdieron. Para el segundo, el rengo, preocupado por contener la pelusa que todavía le corona el marote, metió mano en su bolsa de formaciones y sacó un equipo con Cinthia de armadora y Celeste de Opuesta, Lore y Pato de puntas, Gise y Flor de Centrales y Andrea de Líbero (entrando por las puntas). Este engendro voleybolístico le dio resultado (cuando no) y llevo el partido a tie-break, donde nuevamente este invento aseguro el set definitivo. Los resultados las ubicaban como las mejores terceras y eso les daba paso a una zona muy accesible pero……… una mala jugada del destino (que el entrenador de las niñas llamara “nos cagaron desde arriba de un puente”) la organización consideró que mejor habían quedado segundas y que jugaban contra Bahía Blanca y Córdoba. Las quejas de Guerreño no pudieron volver la decisión atrás y repetimos el combo de la noche anterior, cena fea (de algo que nos quisieron hacer pasar por carne) y ducha fría (casi tibia esta vez).
Como los muchachos jugábamos pasado el mediodía, decidimos salir y como las niñas jugaban a las 9 salimos temprano. Nos fuimos al bolichito del hotel 4 y repetimos una fórmula probada y confirmada como la posta de la noche chapadmalalesca (chapadmalalesca: adj, dícese de todo lo referente a Chapadmalal), escabio intensivo y baile descontrolado. Para destacar de esta primera noche como Matthias (este es el apodo de “el alemán”) ofendido por su ignorancia de todos los temas que sonaban dijo “soy el único que no conoce las canciones” y se fue, al incapacidad de Franco para volverse solo (que decidió resolver la noche siguiente con la ayuda de un GPS) y la dudosa decisión de dejar solos a Ioannis y al Zurdo rodeados de pocas mujeres y mucho alcohol.
Fue un regreso calmo en el que líbero, central y Franco trabaron amistad con 4 individuos que resultaron ser de prefectura. Si, para todo aquel que nos dijo que esa gente estaba ahí para vigilar que nosotros, LOS QUILOMBEROS DE VOLEY, no hundiéramos barquitos ni chocáramos carritos, para todos ellos les contamos que charlamos, nos abrazamos, compartimos cigarrillos y meamos una pared de colectivo realizando una contravención que se paga con 150 pesos e multa, para luego ver a estos miembros de la fuerzas del orden volver a su hotel con un estilo comando que generaría envidia al mismísimo James Bond. Al sobre y a esperar la llegada de un nuevo día de competencia.
lunes, 26 de octubre de 2009
Chapadmalal 2009 Día 1
Después de un excesivamente largo viaje en un micro particularmente común, llegamos al hotel 8 del complejo más peronista del mundo, Chapadmalal. Luego de una corta espera, en la que nos divertimos pateando una bola de lana rellena de algo que parecía ser arroz (un artículo que solo un Alemán podría llevar consigo), nos dirigimos a nuestros cuartos a esperar que los organizadores se dignaran a decidir los horarios de juego y nos los comunicaran.
La noticia llego pasadas las 11, las chicas empezarían esa misma tarde su participación en el torneo, mientras que los muchachos tendríamos que esperar hasta la mañana siguiente. Decidimos aprovechar el tiempo que nos quedaba antes del almuerzo para concretar el proyecto artístico que nos habíamos planteado y nos encaminamos al comedor para comer los fideos más insípidos y aguados que hemos visto en la historia del mundo. No hubo cantidad de sal (a partir de aquí “gusto”) que pudiera compensar la pobre cocción y la diluida salsa de tomate.
Con hambre, la división masculina se puso en marcha hacia la playa, donde pretendía iniciar el ritual de iniciación a los nuevos participantes y realizar una serie de actividades de unión de grupo. La bitácora de viaje no indica nada respecto de las actividades realizadas por las féminas en este período.
La iniciación empezó mal ya que la afeitadora se cruzó con la impenetrable mata de pelo de Javier (alias “El Grandote”) y perdió buena parte de su carga, lo cual nos obligó a realizar la tarea con la tijera de una navaja. En el caso de el Grandote se hizo solo un rebaje, en el caso del Alemán se le hizo un tradicional desastre (a cargo de Fer, quien recibía constantes codazos de Ioannis para que no le diera tan duro) y Franco postergo su sentencia hasta que regresáramos al hotel. En cuanto a las actividades de unión de grupo todo giró en torno al lanzamiento de un balón de fútbol americano (actividad coordinada por el profesor Gabriel Capellini). Comenzamos con unos pases para aprender la técnica de lanzamiento y luego todo fue mutando hasta que se organizó un juego consistente en atrapar el balón antes de que este toque el piso luego de una patada de lanzamiento que nuestro armador efectuaba desde un risco cercano. Ciertos actos de violencia a la hora de disputarse la posesión del objeto lanzado hicieron que cambiáramos el enfoque, la segunda versión del juego suponía que todos (menos el Alemán que creo que le tiene miedo a la arena o algo así y Fer que seguía efectuando los lanzamientos) teníamos que formar una ronda y lograr que la pelota aterrizara dentro del circulo.

Asi se veía de lejos
La coordinación y el trabajo en equipo eran las herramientas fundamentales y gracias al esfuerzo conjunto logramos superar la prueba. Luego lo esperable, le faltaba contacto a esta disciplina, así que armamos dos rondas que compitieran por ganar, después de un par de casi lesiones, decidimos parar y experimentar con una lucha de caballitos y jinetes por el control de la ovalada, pero las espaldas de algunos caballos sintieron el esfuerzo y se abortó la actividad. Decidimos entonces ir al hotel a terminar nuestras obras de arte.
La peluquería resultó en un Grandote con un corte con onda (pero mal ejecutado, otra delegación hizo el mismo diseño pero con mucha más clase), un franco con unas líneas interesantes (y otras horribles) que quisieron ser un símbolo del Shing-Shang y un alemán que sufrió lo peor de estos bautismos, básicamente una cabeza con forma de nada. Fuimos puteados por varios durmientes de siesta por el ruido que la podadora hacía, pero poco nos importó, era algo que había que hacer y lo hicimos.

Arte: de frente

Arte: a traición
Así pasamos la tarde, hasta que fue hora de ver a las gordas enfrentarse a Rosario (equipo que desilusionó por lo feas que eran sus jugadoras). La entrada en calor parecía anticipar un partido de trámite disparejo a favor de las porteñas, pero el primer set mostró que las chicas están buscando a toda costa que Martín termine de quedarse pelado e hicieron todo lo que estuvo a su alcance para perder el primer parcial y luego el segundo. Resumiendo, no recibieron, no defendieron, erraron saques y ataques y perdieron, mal. Enojadas y tristes tuvieron una larga charla de equipo (mientras nosotros moríamos de hambre) y luego nos fuimos todos juntos a cenar algo que nos quisieron hacer pasar como carne que se dejaba comer, siempre y cuando uno le pusiera medio kilo de Gusto. Hubo ducha con agua helada para la mayoría y hay que decir que la pasamos realmente mal al momento de salir de la lluvia glaciar que nos ofrecía este ejemplo de hotelería internacional. Después de algunas cervezas para coronar la noche decidimos que ir a dormir era la mejor opción, para reponer fuerzas y prepararnos para encarar lo que sería el Día 2, de este Chapadmalal 2009.
La noticia llego pasadas las 11, las chicas empezarían esa misma tarde su participación en el torneo, mientras que los muchachos tendríamos que esperar hasta la mañana siguiente. Decidimos aprovechar el tiempo que nos quedaba antes del almuerzo para concretar el proyecto artístico que nos habíamos planteado y nos encaminamos al comedor para comer los fideos más insípidos y aguados que hemos visto en la historia del mundo. No hubo cantidad de sal (a partir de aquí “gusto”) que pudiera compensar la pobre cocción y la diluida salsa de tomate.
Con hambre, la división masculina se puso en marcha hacia la playa, donde pretendía iniciar el ritual de iniciación a los nuevos participantes y realizar una serie de actividades de unión de grupo. La bitácora de viaje no indica nada respecto de las actividades realizadas por las féminas en este período.
La iniciación empezó mal ya que la afeitadora se cruzó con la impenetrable mata de pelo de Javier (alias “El Grandote”) y perdió buena parte de su carga, lo cual nos obligó a realizar la tarea con la tijera de una navaja. En el caso de el Grandote se hizo solo un rebaje, en el caso del Alemán se le hizo un tradicional desastre (a cargo de Fer, quien recibía constantes codazos de Ioannis para que no le diera tan duro) y Franco postergo su sentencia hasta que regresáramos al hotel. En cuanto a las actividades de unión de grupo todo giró en torno al lanzamiento de un balón de fútbol americano (actividad coordinada por el profesor Gabriel Capellini). Comenzamos con unos pases para aprender la técnica de lanzamiento y luego todo fue mutando hasta que se organizó un juego consistente en atrapar el balón antes de que este toque el piso luego de una patada de lanzamiento que nuestro armador efectuaba desde un risco cercano. Ciertos actos de violencia a la hora de disputarse la posesión del objeto lanzado hicieron que cambiáramos el enfoque, la segunda versión del juego suponía que todos (menos el Alemán que creo que le tiene miedo a la arena o algo así y Fer que seguía efectuando los lanzamientos) teníamos que formar una ronda y lograr que la pelota aterrizara dentro del circulo.
Asi se veía de lejos
La coordinación y el trabajo en equipo eran las herramientas fundamentales y gracias al esfuerzo conjunto logramos superar la prueba. Luego lo esperable, le faltaba contacto a esta disciplina, así que armamos dos rondas que compitieran por ganar, después de un par de casi lesiones, decidimos parar y experimentar con una lucha de caballitos y jinetes por el control de la ovalada, pero las espaldas de algunos caballos sintieron el esfuerzo y se abortó la actividad. Decidimos entonces ir al hotel a terminar nuestras obras de arte.
La peluquería resultó en un Grandote con un corte con onda (pero mal ejecutado, otra delegación hizo el mismo diseño pero con mucha más clase), un franco con unas líneas interesantes (y otras horribles) que quisieron ser un símbolo del Shing-Shang y un alemán que sufrió lo peor de estos bautismos, básicamente una cabeza con forma de nada. Fuimos puteados por varios durmientes de siesta por el ruido que la podadora hacía, pero poco nos importó, era algo que había que hacer y lo hicimos.
Arte: de frente
Arte: a traición
Así pasamos la tarde, hasta que fue hora de ver a las gordas enfrentarse a Rosario (equipo que desilusionó por lo feas que eran sus jugadoras). La entrada en calor parecía anticipar un partido de trámite disparejo a favor de las porteñas, pero el primer set mostró que las chicas están buscando a toda costa que Martín termine de quedarse pelado e hicieron todo lo que estuvo a su alcance para perder el primer parcial y luego el segundo. Resumiendo, no recibieron, no defendieron, erraron saques y ataques y perdieron, mal. Enojadas y tristes tuvieron una larga charla de equipo (mientras nosotros moríamos de hambre) y luego nos fuimos todos juntos a cenar algo que nos quisieron hacer pasar como carne que se dejaba comer, siempre y cuando uno le pusiera medio kilo de Gusto. Hubo ducha con agua helada para la mayoría y hay que decir que la pasamos realmente mal al momento de salir de la lluvia glaciar que nos ofrecía este ejemplo de hotelería internacional. Después de algunas cervezas para coronar la noche decidimos que ir a dormir era la mejor opción, para reponer fuerzas y prepararnos para encarar lo que sería el Día 2, de este Chapadmalal 2009.
lunes, 19 de octubre de 2009
Chapa Dia 0
Era al día de hoy que miraba este equipo hace un año (salvo Cape, que al parecer no entendió la consigna). Hace un año, con la desilusión de una final mal jugada y perdida, nos perjuramos volver y reclamar lo que es nuestro. Hace un año que venimos fantaseando con esta revancha y ahora es tiempo de llevarla a la realidad. El grupo de valientes que intentará por todos los medios habidos y por haber llevarse por delante a cuanto atado de muppets le planten enfrente es: Armador: Fer; Opuesto: Ioannis y Franco ; Puntas: Cape y Ale; Centrales: El zurdo, El alemán, El infernal y Javier (ya le conseguiremos apodo); Libero: El Ovejero. 10 voluntades que quieren ganar o ganar, de día y de noche. 10 pares de huevos que empezaran a escribir un nuevo capítulo en la historia universitaria a partir de este martes 20 a las 22:30 desde la puerta de la sede de Medrano.
Buen viaje, coronados de gloria volvamos o tomemos ferné hasta morir.
viernes, 16 de octubre de 2009

Ayer nos enteramos de que Emilio, capitán y líder del equipo, en principio no podría viajar a Chapadmalal por motivos políticos. Nuestros detractores dirán que los motivos son "legales" o "formales" pero a los hechos me remito.
El torneo es organizado por Rectorado. De Rectorado, a mitad de Agosto, salió una carta en la que se certificaba que Emilio era alumno regular dado que no había recibido su título y que por lo tanto estaba habilitado para representar a la Facultad Regional Buenos Aires en los Juegos Intertecnológicos. Cuando Pedro entregó la lista definitiva con los 10 nombres que viajarían, le dijeron que Emilio no podía viajar porque era egresado. Emilio se colgó del teléfono intentado explicarle a los responsables de la delegación de nuestra facultad que él ya estaba acreditado por los organizadores, pero no quisieron escucharlo. Finalmente quedaron en averiguar por su cuenta y cuando Emilio consultó que habían averiguado le dijeron que en Títulos le dijeron que no podía viajar. Dejemos más que en claro que ese no era el lugar para averiguar, dado que títulos no tiene nada que ver con este evento.
Y así están las cosas, la lista definitiva fue enviada y no puede ser cambiada sin la firma del Secretario de Asuntos Estudiantiles (militante de Franja Morada, agrupación a la que "oh casualidad", Emilio se opuso durante su período de militancia) que fue justamente quien en principio le bajó el pulgar a la convocatoria del Opuesto histórico de esta facultad.
Así están las cosas, con una lista definitiva emitida, con un jugador borrado por motivos extra deportivos, sin un pilar del juego pero con un grupo que tiene una calentura marca cañón porque lo dejaron sin uno de sus referentes. Ese grupo, este grupo, va a ir a Chapadmalal y le va a ganar a todos, por nosotros, por Emilio y por nadie más.
martes, 13 de octubre de 2009
Gesell 2009
Indescriptible es, sin duda alguna, el único adjetivo que le cabe a este fin de semana en la costa argentina. Las palabras que siguen a esto son, tan solo, un pobre acercamiento a los hechos que se sucedieron entre el 10 y el 12 de Octubre de 2009.
Día 1
Después de un horrible viaje en micro (horrible por lo lento, porque el imberbe del conductor se perdió en Gesell y porque cualquiera que midiese más de 1.82 no entraba en los asientos), llegamos a nuestro hotel (que era feo por demás) y nos clavamos un desayuno bestial, fuimos un poco a la playa, hinchamos las bolas en el centro y los muchachos nos fuimos a jugar el primer partido. Arrancamos 5-1 con “el Ovejero” de armador y Ioannis de opuesto, Cape y “el alemán” de puntas, Franco y “el Infernal” de centrales. El primer set fue de World League, era todo magia lo que hacía el equipo y ganamos, cómodos. El segundo set, la magia se acabó y el partido se complico. A raíz de eso hizo su ingreso “El chino”, jugador de San Fernando, que vistiendo la camiseta 17 remplazo al armador que no podía parar de tirar pizzas, y la descoció. Ganamos 26-24 ese set y nos fuimos a almorzar y a hacer tiempo para que fuera la hora del partido de las chicas (que se enfrentaban con las últimas campeonas). Nuevamente playita, algunos optaron por una siesta, otros compraron la picada para la noche y se hizo la hora de que las muchachas demostraran todo su potencial. Desgraciadamente para ellas, el otro equipo era excelente, eran todas animales, todas buenas, todas feas (BIEN feas) y no hubo caso, 25-10 y 25-12, paliza horrible pero con la frente alta con el equipo que finalmente fue campeón. Más tarde las chicas enfrentaban a otro pasado campeón (que termino 4to en el torneo) y los muchachos jugaban contra un rejunte de jugadores de Italiano, las chicas jugaron un set y medio cuando una tormenta tremenda suspendió el juego en todas las canchas (habían perdido mal el primero y se encontraban 16-9 abajo en el segundo), los muchachos ni siquiera pudieron empezar. A la lluvia se le sumó un corte de luz de una hora en todo Gesell (que se prolongo por bastante más tiempo en la zona de las canchas). Resultado: terminamos atrincherados en un pasillo viendo el partido de argentina en una laptop con internet móvil, algunos afortunados consiguieron medios de transporte que los devolvieron al hotel, pero la mitad de la delegación uteniana tuvo que hacer un “cross country” en patas, sobre el barro/arena/elementoDesconocidoQueSeTeMetiaEntreLosDeditosDeLosPies desde la cancha al hotel, bajo la lluvia, esquivando sapos. Llegamos, con vida pero con frío, nos duchamos, vimos el final del partido de Argentina-Perú y nos calvamos (los chicos) una picada BESTIAL con Ferné (botella y media para empezar). Después hubo pseudo cena en Pueblo Limite y noche de baile y alcohol (no mucho porque al otro día jugábamos……). La responsable delegación uteniana volvió antes de las 7 de la mañana en su totalidad y a las 9 estaba despierta la mitad masculina.
Día 2
Resultó ser que nos despertamos al pedo, porque el partido de las 10 se reprogramó para las 13 30, así que nos fuimos al hotel a descansar y tomar lo que quedaba de Ferné. A la hora señalada jugamos, con un 5-1 que tenía a Ioannis de Armador, a “el chino” de opuesto, el Alemán y Franco de centrales y Cape y Facu (otro muchacho de San Fernando) de puntas, ganamos 2-1 cagando, con un brillante ingreso del Infernal en el tie-break y nos fuimos a hacer el mismo combo del día anterior, almuerzo y huevo, hasta que hubiera que ir a ver a las chicas.
Las chicas se jugaban la clasificación a la rueda B (daban por perdido el partido que había sido suspendido) contra Buenos Aires Sur, un equipo de veteranas…….. El partido empezó 11-0 para las rivales que castigaron desde el saque a las utenianas que no encontraban respuesta. Perdieron ese set, ganaron el siguiente y se fueron a un tercer parcial definitorio que, por suerte/edad, ganaron y se garantizaron el ingreso a los cuartos de final de la zona B. Luego fueron y perdieron dignamente los puntos del set que les quedaban (para destacar un use de Samy a la opuesta rival que casi se pone a llorar). La vuelta al hotel fue, CON GRANIZO, si, en una noche estrellada, caminamos 10 metros y empezó a granizar durante 5 minutos, llovió 5 minutos más (sin nubes a la vista) y paró. Hubo más Ferné (otra botella y media) pizza para la cena (nada de comer la comida del boliche) y otra noche con más baile y menos alcohol (en algún caso particular). Una vez más la delegación volvió tempranito (antes de las 8) porque había que definir a las 9 am el partido suspendido, para ver quien quedaba primero de la zona.
Día 3
No sin esfuerzo, se despertó el equipo (que a última hora había considerado seriamente no presentarse), desayuno (pizza fría con café con leche y medialunas) y se fue a jugar contra un equipo cuyo armador no se había podido despertar de lo ebrio que estaba y tuvo que refactorizar todo el plantel, poniendo a un central de líbero, al líbero de armador y algún que otro invento, nada que ver con nosotros que estábamos intactos. Ganó el vóley de Word League, nuevamente, 2-0 con “el Infernalito” (hermano menor del infernal) de líbero trayendo una pelota desde atrás de la silla del juez, con una chilena fenomenal (que sin duda ganó el partido en lo anímico) y a subirse a un remise para jugar los octavos de final contra “asnaves”, el equipo de nuestro Ex entrenador Sebastián “la fiera” Vasquez y “Pachu”, junto con la primera de Hebraica (que milita en División de Honor). Partido chivísimo que resolvimos rápidamente con bloqueo (especialmente uno memorable de “el Infernal” que fue paralelo a la red y tan pero tan violento que nadie lo gritó, se hizo un silencio de tumba del que poco a poco se levanto un “uhhhhhh” generalizado) y defensa para entrar a los cuartos de final del torneo. Fue 2-0 fácil (cabe destacar que varios de los jugadores rivales se encontraban saliendo de un período prolongado de ebriedad, nada que ver con nosotros, que seguíamos intactos).
Las chicas jugaron los cuartos contra Pluto y Tribilin (tal era la calidad del equipo rival que Lore dijo “si estas minas llegan a 15 yo me retiro del vóley), pero como ya les es costumbre hicieron lo imposible por complicarse el partido. Por suerte les sobraba calidad y ganaron el partido y se clasificaron a la semi final. Los muchachos jugamos contra RUTA, que fue el único equipo que le pudo ganar un set al campeón, y empezamos 10-6 arriba, con varias buenas defensas y un bloqueo esplendido del Ovejero contra el opuesto rival, pero de pronto estábamos 19-10 abajo y no encontrábamos el rumbo. El segundo set fue más de lo mismo, no parábamos de comernos bloqueos por todos los frentes y solo al final del partido, donde aplicamos más vértigo a todas las pelotas pudimos hacerle frente a nuestros rivales, pero ya era tarde, primera derrota y despedida.
Las chicas jugaron un soberbio primer set y ganaron, después el equipo rival cambio su estilo de juego y las utenianas no supieron que hacer y perdieron 2-1 quedando así en la tercera ubicación. Playita, facturas, churros, mate, duchita, empanadas, Ferné y al micro para un viaje de vuelta más incómodo que el de la ida, que nos deposito en Buenos Aires a las 5 de la mañana.
El saldo:
Doble positivo. 4 botellas de Ferné, una incontable cantidad de cerveza, una barbaridad de Speed con melón o Vodka, 2 Margaritas (uno frozen), 4 partidos ganados y 1 perdido por parte de los chicos en 3 días y dos noches. Las chicas no han dado cifras definitivas sobre su consumo de alcohol, pero sabemos que ganaron 2 partidos y perdieron 3 en igual cantidad de tiempo, cifras que tranquilizan la mente de aquellos que ponían en duda si la delegación uteniana se repondría al recambio generacional (y a la perdida de El Monje y el Montañés).
En cuanto al juego, descubrimos que cape sabe sacar (estuvo intratable por momentos), que el infernal ha recuperado su nivel, que “el alemán” puede jugar por la punta y por el centro, que Ioannis no solo arma sino que sigue siendo el dueño de un pesado brazo izquierdo, que el Ovejero puede armar sin que el vóley se ponga a llorar y que Franco es mejor que siga armando de abajo.
Sin duda un viaje que será imposible de olvidar y difícil de superar, pero hay material humano para hacerlo y nos tenemos fe, en tan solo 7 días sabremos tendremos una oportunidad, veremos qué hacemos con ella.

Arriba: "El chino", Ioannis, "Cape", "El Infernal", "El Alemán" y Franco;
Abajo: "El enano", Facu, "El Ovejero", "El Negro", "El Infernalito" y Lean

Las chicas: Carito, Celeste, Lore, Cinthia, Samy, Pame y Mariana.
Día 1
Después de un horrible viaje en micro (horrible por lo lento, porque el imberbe del conductor se perdió en Gesell y porque cualquiera que midiese más de 1.82 no entraba en los asientos), llegamos a nuestro hotel (que era feo por demás) y nos clavamos un desayuno bestial, fuimos un poco a la playa, hinchamos las bolas en el centro y los muchachos nos fuimos a jugar el primer partido. Arrancamos 5-1 con “el Ovejero” de armador y Ioannis de opuesto, Cape y “el alemán” de puntas, Franco y “el Infernal” de centrales. El primer set fue de World League, era todo magia lo que hacía el equipo y ganamos, cómodos. El segundo set, la magia se acabó y el partido se complico. A raíz de eso hizo su ingreso “El chino”, jugador de San Fernando, que vistiendo la camiseta 17 remplazo al armador que no podía parar de tirar pizzas, y la descoció. Ganamos 26-24 ese set y nos fuimos a almorzar y a hacer tiempo para que fuera la hora del partido de las chicas (que se enfrentaban con las últimas campeonas). Nuevamente playita, algunos optaron por una siesta, otros compraron la picada para la noche y se hizo la hora de que las muchachas demostraran todo su potencial. Desgraciadamente para ellas, el otro equipo era excelente, eran todas animales, todas buenas, todas feas (BIEN feas) y no hubo caso, 25-10 y 25-12, paliza horrible pero con la frente alta con el equipo que finalmente fue campeón. Más tarde las chicas enfrentaban a otro pasado campeón (que termino 4to en el torneo) y los muchachos jugaban contra un rejunte de jugadores de Italiano, las chicas jugaron un set y medio cuando una tormenta tremenda suspendió el juego en todas las canchas (habían perdido mal el primero y se encontraban 16-9 abajo en el segundo), los muchachos ni siquiera pudieron empezar. A la lluvia se le sumó un corte de luz de una hora en todo Gesell (que se prolongo por bastante más tiempo en la zona de las canchas). Resultado: terminamos atrincherados en un pasillo viendo el partido de argentina en una laptop con internet móvil, algunos afortunados consiguieron medios de transporte que los devolvieron al hotel, pero la mitad de la delegación uteniana tuvo que hacer un “cross country” en patas, sobre el barro/arena/elementoDesconocidoQueSeTeMetiaEntreLosDeditosDeLosPies desde la cancha al hotel, bajo la lluvia, esquivando sapos. Llegamos, con vida pero con frío, nos duchamos, vimos el final del partido de Argentina-Perú y nos calvamos (los chicos) una picada BESTIAL con Ferné (botella y media para empezar). Después hubo pseudo cena en Pueblo Limite y noche de baile y alcohol (no mucho porque al otro día jugábamos……). La responsable delegación uteniana volvió antes de las 7 de la mañana en su totalidad y a las 9 estaba despierta la mitad masculina.
Día 2
Resultó ser que nos despertamos al pedo, porque el partido de las 10 se reprogramó para las 13 30, así que nos fuimos al hotel a descansar y tomar lo que quedaba de Ferné. A la hora señalada jugamos, con un 5-1 que tenía a Ioannis de Armador, a “el chino” de opuesto, el Alemán y Franco de centrales y Cape y Facu (otro muchacho de San Fernando) de puntas, ganamos 2-1 cagando, con un brillante ingreso del Infernal en el tie-break y nos fuimos a hacer el mismo combo del día anterior, almuerzo y huevo, hasta que hubiera que ir a ver a las chicas.
Las chicas se jugaban la clasificación a la rueda B (daban por perdido el partido que había sido suspendido) contra Buenos Aires Sur, un equipo de veteranas…….. El partido empezó 11-0 para las rivales que castigaron desde el saque a las utenianas que no encontraban respuesta. Perdieron ese set, ganaron el siguiente y se fueron a un tercer parcial definitorio que, por suerte/edad, ganaron y se garantizaron el ingreso a los cuartos de final de la zona B. Luego fueron y perdieron dignamente los puntos del set que les quedaban (para destacar un use de Samy a la opuesta rival que casi se pone a llorar). La vuelta al hotel fue, CON GRANIZO, si, en una noche estrellada, caminamos 10 metros y empezó a granizar durante 5 minutos, llovió 5 minutos más (sin nubes a la vista) y paró. Hubo más Ferné (otra botella y media) pizza para la cena (nada de comer la comida del boliche) y otra noche con más baile y menos alcohol (en algún caso particular). Una vez más la delegación volvió tempranito (antes de las 8) porque había que definir a las 9 am el partido suspendido, para ver quien quedaba primero de la zona.
Día 3
No sin esfuerzo, se despertó el equipo (que a última hora había considerado seriamente no presentarse), desayuno (pizza fría con café con leche y medialunas) y se fue a jugar contra un equipo cuyo armador no se había podido despertar de lo ebrio que estaba y tuvo que refactorizar todo el plantel, poniendo a un central de líbero, al líbero de armador y algún que otro invento, nada que ver con nosotros que estábamos intactos. Ganó el vóley de Word League, nuevamente, 2-0 con “el Infernalito” (hermano menor del infernal) de líbero trayendo una pelota desde atrás de la silla del juez, con una chilena fenomenal (que sin duda ganó el partido en lo anímico) y a subirse a un remise para jugar los octavos de final contra “asnaves”, el equipo de nuestro Ex entrenador Sebastián “la fiera” Vasquez y “Pachu”, junto con la primera de Hebraica (que milita en División de Honor). Partido chivísimo que resolvimos rápidamente con bloqueo (especialmente uno memorable de “el Infernal” que fue paralelo a la red y tan pero tan violento que nadie lo gritó, se hizo un silencio de tumba del que poco a poco se levanto un “uhhhhhh” generalizado) y defensa para entrar a los cuartos de final del torneo. Fue 2-0 fácil (cabe destacar que varios de los jugadores rivales se encontraban saliendo de un período prolongado de ebriedad, nada que ver con nosotros, que seguíamos intactos).
Las chicas jugaron los cuartos contra Pluto y Tribilin (tal era la calidad del equipo rival que Lore dijo “si estas minas llegan a 15 yo me retiro del vóley), pero como ya les es costumbre hicieron lo imposible por complicarse el partido. Por suerte les sobraba calidad y ganaron el partido y se clasificaron a la semi final. Los muchachos jugamos contra RUTA, que fue el único equipo que le pudo ganar un set al campeón, y empezamos 10-6 arriba, con varias buenas defensas y un bloqueo esplendido del Ovejero contra el opuesto rival, pero de pronto estábamos 19-10 abajo y no encontrábamos el rumbo. El segundo set fue más de lo mismo, no parábamos de comernos bloqueos por todos los frentes y solo al final del partido, donde aplicamos más vértigo a todas las pelotas pudimos hacerle frente a nuestros rivales, pero ya era tarde, primera derrota y despedida.
Las chicas jugaron un soberbio primer set y ganaron, después el equipo rival cambio su estilo de juego y las utenianas no supieron que hacer y perdieron 2-1 quedando así en la tercera ubicación. Playita, facturas, churros, mate, duchita, empanadas, Ferné y al micro para un viaje de vuelta más incómodo que el de la ida, que nos deposito en Buenos Aires a las 5 de la mañana.
El saldo:
Doble positivo. 4 botellas de Ferné, una incontable cantidad de cerveza, una barbaridad de Speed con melón o Vodka, 2 Margaritas (uno frozen), 4 partidos ganados y 1 perdido por parte de los chicos en 3 días y dos noches. Las chicas no han dado cifras definitivas sobre su consumo de alcohol, pero sabemos que ganaron 2 partidos y perdieron 3 en igual cantidad de tiempo, cifras que tranquilizan la mente de aquellos que ponían en duda si la delegación uteniana se repondría al recambio generacional (y a la perdida de El Monje y el Montañés).
En cuanto al juego, descubrimos que cape sabe sacar (estuvo intratable por momentos), que el infernal ha recuperado su nivel, que “el alemán” puede jugar por la punta y por el centro, que Ioannis no solo arma sino que sigue siendo el dueño de un pesado brazo izquierdo, que el Ovejero puede armar sin que el vóley se ponga a llorar y que Franco es mejor que siga armando de abajo.
Sin duda un viaje que será imposible de olvidar y difícil de superar, pero hay material humano para hacerlo y nos tenemos fe, en tan solo 7 días sabremos tendremos una oportunidad, veremos qué hacemos con ella.

Arriba: "El chino", Ioannis, "Cape", "El Infernal", "El Alemán" y Franco;
Abajo: "El enano", Facu, "El Ovejero", "El Negro", "El Infernalito" y Lean

Las chicas: Carito, Celeste, Lore, Cinthia, Samy, Pame y Mariana.
viernes, 9 de octubre de 2009
Pre Chapa
Pensando en el torneo diurno:
Ayer por la noche se disputo el que podría ser el último amistoso del equipo masculino que deberá defender el orgullo regional en los juegos Intertecnológicos. El rival, el ISEF, un combinado ampliamente inferior al uteniano, sin embargo no pudimos hacer pesar esa diferencia. Fueron cuatros sets, ganamos dos y perdimos 2, todos fueron peleados, lo cual constata que no jugamos bien, porque era un partido para ganar cómodos. De lo que se pudo ver, hay que destacar los altibajos en recepción (por momentos parecíamos la selección boliviana de beisbol), el desgano en defensa (no nos tiramos ni para la foto, miren quien lo dice) y algunas descoordinaciones entre atacantes y armadores. Es claro que nos sobraba nivel para el partido y que por eso ganamos 2 sets, porque a decir verdad, no merecimos en ningún momento los resultados favorables. Realmente fue un evento que generó más dudas que certezas y que nos deja más que claro que no somos la naranja mecánica, sino más bien una ensalada de papa y huevo.
Pensando en el torneo nocturno:
Esta noche, un grupo de corajudos representantes de la UTN (ocultos bajo el seudónimo de Utenianos/as) se enmicraran (sesudo juego de palabras entre embarcarse (barco) y el inexistente homónimo para Micro) rumbo al etílico paraje de Villa Gesell, para prepararse pensando en el compromiso universitario del que tienen que formar parte. La delegación femenina estará conformada por Cintia, Pame, Mariana, Lore, Carito, Celeste (para los ignorantes/degenerados la nueva incorporación del equipo femenino procedente de una tierra lejana a la que los habitantes de la misma llaman Lanús), Samy (recién vuelta a las canchas después de una prolongada inactividad debido a compromisos laborales) y “La novia de Franco” (Corbo, cuando aprendamos el nombre de esta señorita lo dejaremos documentado). Un conjunto que claramente de vóley sabe poco, pero que tiene más noches que la luna.
Por el lado de los muchachos Federico “El Infernal” Bouzas (Capitán de la noche el año pasado) y Federico “El ovejero” González Castañón (Sub capitán de la noche de 2008) tendrán la nada sencilla tarea de contener (controlar es imposible) a un grupo de inadaptados encabezado por el infaltable Ioannis “EsteAñoMeEncaroSoloNenasDe13OMasPorqueYaEstanMasMaduritas” Rubio, Franco “MiNoviaMeVigilaDeCerca” Corbo, Gabriel “Cape” Capellini, Javier “El Infernalito” Bouzas (Traductor oficial de Alemán-Argentino y promesa para la noche futura) y nuestros jugador internacional Mathias “El Alemán” Schaber (o como carajo sea que se escriba) que será el encargado de llevar la noche a lugares nunca antes visitados.
Con este atado de subnormales haciendo pretemporada en Gesell, se podrá mejorar el segundo puesto alcanzado en la noche de Chapa de 2008 (recordemos que quedamos por detrás de los mendocinos que se fueron a Mar del Plata en carrito a pedal) o al menos eso esperamos.
Con dudas para al jugar al vóley, preparando los hígados para la noche, así está la Facultad Regional de Buenos Aires a 12 días de que empiecen los Intertecnológicos.
Ayer por la noche se disputo el que podría ser el último amistoso del equipo masculino que deberá defender el orgullo regional en los juegos Intertecnológicos. El rival, el ISEF, un combinado ampliamente inferior al uteniano, sin embargo no pudimos hacer pesar esa diferencia. Fueron cuatros sets, ganamos dos y perdimos 2, todos fueron peleados, lo cual constata que no jugamos bien, porque era un partido para ganar cómodos. De lo que se pudo ver, hay que destacar los altibajos en recepción (por momentos parecíamos la selección boliviana de beisbol), el desgano en defensa (no nos tiramos ni para la foto, miren quien lo dice) y algunas descoordinaciones entre atacantes y armadores. Es claro que nos sobraba nivel para el partido y que por eso ganamos 2 sets, porque a decir verdad, no merecimos en ningún momento los resultados favorables. Realmente fue un evento que generó más dudas que certezas y que nos deja más que claro que no somos la naranja mecánica, sino más bien una ensalada de papa y huevo.
Pensando en el torneo nocturno:
Esta noche, un grupo de corajudos representantes de la UTN (ocultos bajo el seudónimo de Utenianos/as) se enmicraran (sesudo juego de palabras entre embarcarse (barco) y el inexistente homónimo para Micro) rumbo al etílico paraje de Villa Gesell, para prepararse pensando en el compromiso universitario del que tienen que formar parte. La delegación femenina estará conformada por Cintia, Pame, Mariana, Lore, Carito, Celeste (para los ignorantes/degenerados la nueva incorporación del equipo femenino procedente de una tierra lejana a la que los habitantes de la misma llaman Lanús), Samy (recién vuelta a las canchas después de una prolongada inactividad debido a compromisos laborales) y “La novia de Franco” (Corbo, cuando aprendamos el nombre de esta señorita lo dejaremos documentado). Un conjunto que claramente de vóley sabe poco, pero que tiene más noches que la luna.
Por el lado de los muchachos Federico “El Infernal” Bouzas (Capitán de la noche el año pasado) y Federico “El ovejero” González Castañón (Sub capitán de la noche de 2008) tendrán la nada sencilla tarea de contener (controlar es imposible) a un grupo de inadaptados encabezado por el infaltable Ioannis “EsteAñoMeEncaroSoloNenasDe13OMasPorqueYaEstanMasMaduritas” Rubio, Franco “MiNoviaMeVigilaDeCerca” Corbo, Gabriel “Cape” Capellini, Javier “El Infernalito” Bouzas (Traductor oficial de Alemán-Argentino y promesa para la noche futura) y nuestros jugador internacional Mathias “El Alemán” Schaber (o como carajo sea que se escriba) que será el encargado de llevar la noche a lugares nunca antes visitados.
Con este atado de subnormales haciendo pretemporada en Gesell, se podrá mejorar el segundo puesto alcanzado en la noche de Chapa de 2008 (recordemos que quedamos por detrás de los mendocinos que se fueron a Mar del Plata en carrito a pedal) o al menos eso esperamos.
Con dudas para al jugar al vóley, preparando los hígados para la noche, así está la Facultad Regional de Buenos Aires a 12 días de que empiecen los Intertecnológicos.
lunes, 5 de octubre de 2009
Prueba superada
Domingo 4 de Octubre, último partido de IMPRE por 1 mes. Último partido oficial de la mitad de los miembros de la delegación de la Regional Buenos Aires con miras a los juegos intertecnológicos y toda una prueba de carácter. Nos enfrentábamos al primer equipo contra el que competimos, que fue también el primero en ganarnos, MACABI.
Habiendo llegado sospechosamente temprano, los jugadores se entregaron a la penosa contemplación de un partido del torneo "C" de la Liga Amateur de Veteranas del Voley entre un equipo de remera blanca y el combinado "Boyita" (dada la forma de sus más que adultas integrantes), lo cual nos hizo darnos cuenta de que existían niveles de juego mucho (MUCHO) menores de los que hemos exhibido en algunas terribles ocasiones. Pero esto poco importa (o si, que se yo), porque más allá de que este geriátrico encuentro estaba haciendo uso de la cancha buena del Club Glorias Argentinas (demasiado nombre), nada tuvo de influyente en el transcurso de los sucesos que tengo que relatar.
Saltamos a la cancha ansiosos por comernos crudos al otro equipo, listos para hacernos un festín de carne y dejarlos humillados frente a la gruesa (por la cantidad, no por el peso) comitiva femenina que los alentaba. No pudo ser. Un par de ataques de Emilio y Cape que esquivaron la cancha por muy poco, una exagerada cantidad de gorros, recepciones deficientes (por no decir horribles/patéticas/"de mierda") y saques con destino de red, nos pusieron 17-10 abajo y si bien mejoramos sobre el final de set, no fue suficiente para remontar la diferencia y perdimos 25-19.
Rápidamente los fantasmas de la derrota 3-0 de hace 15 días sobrevolaron nuestras cabezas, no habíamos encontrado respuestas al bloque rival y no lográbamos encontrarnos definitivamente con una recepción prolija, con lo cual los centrales no podían explotar en ataque. Con todo esto en la cabeza salimos a la cancha con la seguridad de que los primeros puntos serían determinantes a nivel psicológico. Lo que sucedió (por suerte) fue casi mágico; el cambio de actitud fue tan grande que parecíamos otro equipo, con 4 defensas clave en los primeros 10 puntos nos fuimos 8-3 al primer descanso, y con bloqueos oportunos (uno mano a mano de Emilio que fue BRUTAL, todavía le duele el alma al punta rival), ataques certeros y una entrega general en defensa nunca antes vista (parecíamos los putos y lo digo con el mayor de los respetos) llegamos 16-8 al segundo tiempo técnico y 25-14 al final del set.
Ellos, quebrados, sin duda sentían que un camión los había atropellado pero no tenían ni idea de dónde había salido. Nosotros no cabíamos en nosotros mismos del placer, el orgullo y las ganas de entrar al tercero. Tanto en el siguiente Set como en el cuarto (y último) hubo un solo equipo en la cancha, uno que hizo casi todo bien, que jugó como un equipo, que encontró respuestas varias para dominar el juego, que defendió bien, bloqueó bien y atacó mejor, un equipo que encontró su mejor cara, y otro que se empezó a poner nervioso, que no podía rotar, que veía que el partido se le escapaba y que todo lo que intentaba para retenerlo se veía frustrado, por un ataque, una defensa o un bloqueo. Fueron 25-17 y 25-18 y final, 3-1 y la platea femenina que vitoreaba. No la platea "no ancha" que había ido a ver a nuestros rivales, sino nuestra acotada concurrencia (con su ancho tradicional).
Así IMPRE suma 3 victorias en 4 encuentros de segunda etapa y se reencuentra con su mejor nivel y demuestra (se demuestra a si mismo sobretodo) que es un equipo con huevos que está para grandes cosas.
Ahora viene un parate largo, con gesell y Chapa en el medio, que se romperá el 1ro de noviembre cuando nos veamos con nuestro otro verdugo de primera ronda DIA, un equipo más que complicado que pareciera haberse reforzado para pelear por el campeonato.
Habiendo llegado sospechosamente temprano, los jugadores se entregaron a la penosa contemplación de un partido del torneo "C" de la Liga Amateur de Veteranas del Voley entre un equipo de remera blanca y el combinado "Boyita" (dada la forma de sus más que adultas integrantes), lo cual nos hizo darnos cuenta de que existían niveles de juego mucho (MUCHO) menores de los que hemos exhibido en algunas terribles ocasiones. Pero esto poco importa (o si, que se yo), porque más allá de que este geriátrico encuentro estaba haciendo uso de la cancha buena del Club Glorias Argentinas (demasiado nombre), nada tuvo de influyente en el transcurso de los sucesos que tengo que relatar.
Saltamos a la cancha ansiosos por comernos crudos al otro equipo, listos para hacernos un festín de carne y dejarlos humillados frente a la gruesa (por la cantidad, no por el peso) comitiva femenina que los alentaba. No pudo ser. Un par de ataques de Emilio y Cape que esquivaron la cancha por muy poco, una exagerada cantidad de gorros, recepciones deficientes (por no decir horribles/patéticas/"de mierda") y saques con destino de red, nos pusieron 17-10 abajo y si bien mejoramos sobre el final de set, no fue suficiente para remontar la diferencia y perdimos 25-19.
Rápidamente los fantasmas de la derrota 3-0 de hace 15 días sobrevolaron nuestras cabezas, no habíamos encontrado respuestas al bloque rival y no lográbamos encontrarnos definitivamente con una recepción prolija, con lo cual los centrales no podían explotar en ataque. Con todo esto en la cabeza salimos a la cancha con la seguridad de que los primeros puntos serían determinantes a nivel psicológico. Lo que sucedió (por suerte) fue casi mágico; el cambio de actitud fue tan grande que parecíamos otro equipo, con 4 defensas clave en los primeros 10 puntos nos fuimos 8-3 al primer descanso, y con bloqueos oportunos (uno mano a mano de Emilio que fue BRUTAL, todavía le duele el alma al punta rival), ataques certeros y una entrega general en defensa nunca antes vista (parecíamos los putos y lo digo con el mayor de los respetos) llegamos 16-8 al segundo tiempo técnico y 25-14 al final del set.
Ellos, quebrados, sin duda sentían que un camión los había atropellado pero no tenían ni idea de dónde había salido. Nosotros no cabíamos en nosotros mismos del placer, el orgullo y las ganas de entrar al tercero. Tanto en el siguiente Set como en el cuarto (y último) hubo un solo equipo en la cancha, uno que hizo casi todo bien, que jugó como un equipo, que encontró respuestas varias para dominar el juego, que defendió bien, bloqueó bien y atacó mejor, un equipo que encontró su mejor cara, y otro que se empezó a poner nervioso, que no podía rotar, que veía que el partido se le escapaba y que todo lo que intentaba para retenerlo se veía frustrado, por un ataque, una defensa o un bloqueo. Fueron 25-17 y 25-18 y final, 3-1 y la platea femenina que vitoreaba. No la platea "no ancha" que había ido a ver a nuestros rivales, sino nuestra acotada concurrencia (con su ancho tradicional).
Así IMPRE suma 3 victorias en 4 encuentros de segunda etapa y se reencuentra con su mejor nivel y demuestra (se demuestra a si mismo sobretodo) que es un equipo con huevos que está para grandes cosas.
Ahora viene un parate largo, con gesell y Chapa en el medio, que se romperá el 1ro de noviembre cuando nos veamos con nuestro otro verdugo de primera ronda DIA, un equipo más que complicado que pareciera haberse reforzado para pelear por el campeonato.
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