martes, 29 de abril de 2008

Resumen de la tercera fecha. El Monje, enviado especial

(NdeE: el habitual editor de este espacio sufrió una indisposición que lo marginó de su labor periodística, por lo que el texto que están a punto de leer fue escrito por el Monje y editado por "el ovejero" quien mechó en el relatoa ","para permitirle a la gente que no este acostumbrada a leer en catamarqueño entender alguna parte del relato, y un par de comentarios de otros miembros de la comunidad voleybolistica)


Viernes 25 de abril día cálido con muy buen pronóstico de temperatura, con probabilidades aisladas de chaparrones de alcohol. A medida que se acercan las 21:30, hora en la que malos o bueno, lisiados o mancos, se hacen presente para recibir la marca distintiva y representativa que nos destaca como desafiantes defensores del orgullo universitario (camisetas de mierda que nadie se pone de acuerdo en cambiarlas), se va juntando poco a poco el puñado de corajudos temerarios con sed de gloria, el equipo se completa, las muñecas marcan las 22:00; la cancha designada para el enfrentamiento se encuentra copada por la ansiedad y la preocupación.

El contrincante se muestra despreocupado y forzado a dos cosas: o bien lograr un triunfo digno, dado que estamos cansados de romperles el culo, o tratar de conservarse la integridad de su indumentaria (respirar sin que se les rompan las camisetas y no tocar el piso más que con los pies, manga de gordos).

Formación del equipo: Capitán Emilio “Cabeza de Rodilla Fuera del Agua - Talón de Media Descocido - Cucharón dado Vuelta…. (en fin como sea, el 7 se la come ya pasó)”, Ezequiel “Chupetín con Pelusa” tiene la difícil tarea de resolver los problemas del ausente “Ovejero”, Ale “El-sin-apodo-hasta-ahora” junto con “El Zurdo” conforman la seguridad en el ataque desde la posición punta, Lisandro “Campo” y FedericoFido Dido” tienen a cargo la agotadora tarea del centro, Fer “Albañil Pobre” (para los que no sepan, es porque no tiene ni un metro) con la tarea de repartir el juego y los demás impacientes por entrar y lucirse.

Comienza el primer set, con superioridad del equipo Uteneano que logra sortear las falencias técnicas (los centrales no llegan nunca a la punta), se destaca la prolijidad del primer pase……“el Ovejero” sigue enfermo…., el conjunto tricolor se carga el primer set y el oponente con singular indiferencia (sobradores de mierda, pechos fríos no festejan nada), trata de entender que pasó y se prepara con mejores intenciones para enfrentar lo que sigue.

Suena el silbato, pelota en el aire, arranca el segundo set, el equipo con musculosas de neoprene…….. con camisetas No Holgadas, tiene mejor desempeño en la distribución del juego y menos errores no forzados, al equipo de Pedro le falta claridad en la resolución de la recepción y ataque (los que estábamos en el banco reputeamos porque no podíamos entrar y se nos hacía tarde para festejar), fin del segundo set, 23-25, atmosfera cargada de tensión, desde el banco el entrenador de la universidad de las camisetas Holgadas remarca la importancia de un juego más prolijo y fácil. En la red capitanes especulando con el sorteo por las ventajas del campo para un resultado favorable, “El Rodilla Fuera del Agua” toma la sabia decisión de elegir cancha y con mucho oficio Pedro Chaperón decide darle a los jugadores un plus de motivación arremetiendo él mismo contra sus oponentes (le metió una patada al bolso de una de las minitas que los fue a ver a los giles estos, claro está, el no se dio cuanta y le pidió perdón gentilmente).

El final está cerca, arranca el tie-break con mejoras en el equipo de camisetas Holgadas, buenas recepciones, ataques que se convierten en punto directo y cambio de cancha. Imperfecciones en el bloqueo y falta de actitud caracterizan al equipo de camisetas No Holgadas, el tanteador se empareja pero “Rodilla Fuera de Agua”, “Zurdo” y el “Inapodado” completan la tarea de un bueno armado por parte del “Albañil Pobre” en conjunto con la recepción de “Chupetín con Pelusa”, “El Campo” y “Fido Dido” con una buena labor por el centro (sin tocar la red y mandarse cagadas) para poner el partido 11-7 con más huevo que juego.

“el ganado de remera de Chicago” se repone más por error ajeno que por mérito propio y deja las cosas 11 iguales. Punto a punto, tremendo nerviosismo, cada punto vale oro y los dos equipos batallan si cuartel hasta que el set decisivo queda pardo en 13. Aquí Pedro “Tengo-los-huevos-como-un-toro” o “Soy-un-inconsciente-que-no-aprecia-la-vida” Chaperon se acerca a “el monje” y le explica “Vos Monje entras a sacar por “El Campo”, porque tu saque es seguro”………………..
Si señora, leyó bien, Javier “cuando-las-papas-queman-mi-saque-no-llega-a-la-red” Arias al saque, en un tie-break, en un partido chivo, a dos puntos del cierre. El equipo elevó una plegaria, el juez da la orden y de milagro el balón ingresa en la cancha rival, desconcertados los lechones pierden el punto, 14-13 a favor y una multitud esperando el milagro de ver pasar la pelota nuevamente por encima de la red contiene el aliento. Match point, la pelota escapa por poco su destino de red; una de las medias reces del otro lado la vende y “el muro infernal” demuestra que puede rematar, hacer el punto y llevarse la red a su casa todo en la misma pelota………Euforia generalizada, gritos, festejo y “Criter” para todos.

El equipo, contento y feliz, se dirige a la benemérita “pizzería”, para tener la charla técnica (para tomar la anteúltima), entre responsables críticas constructivas y opiniones cruzadas (entre pizzas y birras), se hace presente una tercera opinión….”La Fiera” entra por la puerta grande analizando el desempeño del equipo y las tácticas empleadas (Shhh, tonto , hace lo que yo te digo, más birra), Se termina la noche para unos cuantos, quedando el “Infernal”, “Fiera” y “Monje”, que se resisten a dejar la charla de lo sucedido (“Chaplín” no sabe como correrlos, ya regaló dos cervezas y por poco los baña a baldazos). Finalmente deciden dejar el agujero de perdición en el que solemos cenar y el par más joven arranca para plaza serrano con el desafío Branca por delante, dejando al anciano librado a su suerte.

Lo más alto: los huevos (de moño los teníamos)

Lo más bajo: “El ovejero” y su “colitis aguda”.

En resumen: de un lado sobró carne y del otro sobraron huevos.

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