La postergación de la finalísima trajo solo malas noticias para el combinado Uteneano. En un desafortunado incidente en la madrugada del día martes, Emilio, emblema del equipo y la regularidad, sufrió un corte en su mano/muñeca al caersele un vaso de vidrio y tuvo que ser transladado a un hospital local para recibir puntos. Los especialistas estiman que no habrá secuelas (se temió en un primer momento que hubiese habido daño a los ligamentos) y que el histórico defensor de los colores de la facultad estará devuelta en las canchas en un santiamén.
Con esta baja el equipo pierde al encargado de cerrar sets, atacar las pelotas mal recibidas, resolver los puntos calientes y tranquilizar a los pendejos inexperientes. Si deja de llover, esta noche será larga y por demás compleja; habrá que ganarle el título a nuestros eternos rivales sin los valuartes que los han vencido en varias finales; a las 22 15 el Jardín de Infantes de la UTN realizará el ritual de pasaje a la madurez: esta noche le decimos que NO a las ovejas y nos comemos unas vaquitas verdinegras.
viernes, 11 de julio de 2008
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