Lunes: “Ojo que al parecer el Viernes no jugamos”
Martes: “Confirmado, el viernes no jugamos porque hubo un
mal entendido”
Miércoles: “Estamos viendo si podemos lograr no perder los
puntos”
Jueves: “Al final jugamos mañana la final del mundo. Hay que
estar 20:30”
Imaginen la sorpresa que nos llevamos todos al recibir esta última frase por mail. Estábamos convencidos de que no iba a haber partido, y así de
pronto, sin más ni más, nos desayunamos que tenemos que jugar LA FINAL DEL MUNDO.
Después del pánico inicial, las adhesiones empezaron a
llegar y antes del fin del día ya estaba lista la nómina de jugadores para el
trascendental encuentro.
El día en cuestión empezamos la entrada en calor bien
temprano, antes de que los rivales entraran al edificio siquiera, pero aún así
al momento del pitido inicial estábamos cagados de frío. Para enfrentar a Saenz
Peña “A” el técnico repitió el sexteto inicial de los últimos encuentros (no
relatados por este medio porque me dio paja, pueden encontrarlos en el archivo
de SomosVoley, o no). Hay que empezar
por admitir que los primeros puntos nos hicieron sentir invencibles, no porque estuviéramos
exhibiendo un nivel digno de la World League, sino porque a pesar de las cagadas
monstruosas en las que incurríamos, seguíamos haciendo puntos y ampliando la
diferencia. Con decirles que Tomy hizo un punto de segunda, que Ioannis se
apuntó en el top 3 de jugadas del partido con un ataque “de 2 a 2” (mejor
dicho, con una pifia monumental que devino en tocar con la mugre de las uñas la
pelota que casualmente viajó “de 2 a 2”) y que dos puntos después Javi, que no
quiere ser menos que nadie, emulo la pifia de nuestro opuesto, inventando “el
ataque tangencial”, una jugada que implica hacer el gesto de ataque, sacudir el
brazo con la potencia que generaría la muerte del defensor que recibiere el
pelotazo, pero al final del movimiento poner la mano en forma de golpe de
karate e impactar la bola sobre un costado como intentando cortarla en fetas.
Nuestro inmerecido éxito generaba algarabía en nosotros,
pero Sebas se desesperaba y puteaba y se quejaba. Después de dos errores
imperdonables (pero olvidables porque no sabemos qué tipo de error fueron ni
quién los cometió) el técnico decidió mover el banco. Tanto así que la pata
floja sobre la que descansaba cedió y lo mandó de orto al suelo. BUENISIMO.
Sumo a su enojo con los titulares su furia contra el mobiliario y sobre el final
del set, que estaba cocinado, cambió a Diego (atacante) por Fede (Fede). El set
fue ganado y al segundo entraron los que habían terminado el primero.
Lo primero que se pudo ver fue que los rivales entendieron
que somos el equipo más usable de la categoría. Lo segundo que se pudo ver fue
que somos el equipo más usable del mundo. Creo que arrancamos con un promedio
envidiable de 5 uses en 5 ataques, nos faltó que nos usaran en el saque nada
más, ah no, no, eso también sucedió. Cagada a pedos de por medio, mejoramos
desde el saque (el equipo rival no tenía líbero, así que desde un primer
momento la estrategia estaba clarísima “tírensela al central”. Si, si, no está
bien abusarse de las personas con capacidades diferentes para la recepción,
pero bueno….), mejoramos desde la recepción y empezamos a tocar las pelotas en
bloqueo sin generar puntos para los rivales. Con el ingreso del doble cambio dimos
vuelta el set y respiramos un poco más aliviados. El tercero ellos lo jugaron
hasta el punto 10, después se entregaron. En declaraciones posteriores dirían “con
esta pelota no se puede jugar”…… En fin….. No hay mucho para decir de ese
tercer parcial, nada que destacar, SALVO EL TREMENDO GORRO QUE LE METI AL PIBE
DE FERRO QUE FUE INCREIBLE (bueno, no tanto, pero déjenme emocionarme que si no
es de bloque no le hago un punto a nadie)
Este partido significó la vuelta a las canchas de Dani, el
afianciamiento de Ioannis como opuesto y consistente anotador (lo quemé, no
hace un punto nunca más), el inicio de un rumor espantoso que indicaría que un
jugador le habría estado diciendo de forma constante al armador “no me la tires”,
“no estoy, no estoy” y otras animaladas de ese calibre. Fue también la escalada
a la punta que nos permite depender únicamente de nosotros y con 3 fechas por
delante, la palabra CAMPEONES nos hace pensar más en nosotros que en Osvaldo
Laport y eso está bueno.
El próximo obstáculo se llama UGA y tiene fecha de
vencimiento el sábado. Así que ya sabe, si le gusta el buen vóley, los chicos lindos y
la sensualidad en movimiento, ponga ESPN, nosotros vamos a estar desde las 20 buscando
acercarnos un paso más al olímpo.