jueves, 6 de junio de 2013

Saenz Peña A


Lunes: “Ojo que al parecer el Viernes no jugamos”
Martes: “Confirmado, el viernes no jugamos porque hubo un mal entendido”
Miércoles: “Estamos viendo si podemos lograr no perder los puntos”
Jueves: “Al final jugamos mañana la final del mundo. Hay que estar 20:30”
Imaginen la sorpresa que nos llevamos todos al recibir esta última frase por mail. Estábamos convencidos  de que no iba a haber partido, y así de pronto, sin más ni más, nos desayunamos que tenemos que jugar  LA FINAL DEL MUNDO.
Después del pánico inicial, las adhesiones empezaron a llegar y antes del fin del día ya estaba lista la nómina de jugadores para el trascendental encuentro.
El día en cuestión empezamos la entrada en calor bien temprano, antes de que los rivales entraran al edificio siquiera, pero aún así al momento del pitido inicial estábamos cagados de frío. Para enfrentar a Saenz Peña “A” el técnico repitió el sexteto inicial de los últimos encuentros (no relatados por este medio porque me dio paja, pueden encontrarlos en el archivo de SomosVoley, o no).  Hay que empezar por admitir que los primeros puntos nos hicieron sentir invencibles, no porque estuviéramos exhibiendo un nivel digno de la World League, sino porque a pesar de las cagadas monstruosas en las que incurríamos, seguíamos haciendo puntos y ampliando la diferencia. Con decirles que Tomy hizo un punto de segunda, que Ioannis se apuntó en el top 3 de jugadas del partido con un ataque “de 2 a 2” (mejor dicho, con una pifia monumental que devino en tocar con la mugre de las uñas la pelota que casualmente viajó “de 2 a 2”) y que dos puntos después Javi, que no quiere ser menos que nadie, emulo la pifia de nuestro opuesto, inventando “el ataque tangencial”, una jugada que implica hacer el gesto de ataque, sacudir el brazo con la potencia que generaría la muerte del defensor que recibiere el pelotazo, pero al final del movimiento poner la mano en forma de golpe de karate e impactar la bola sobre un costado como intentando cortarla en fetas.
Nuestro inmerecido éxito generaba algarabía en nosotros, pero Sebas se desesperaba y puteaba y se quejaba. Después de dos errores imperdonables (pero olvidables porque no sabemos qué tipo de error fueron ni quién los cometió) el técnico decidió mover el banco. Tanto así que la pata floja sobre la que descansaba cedió y lo mandó de orto al suelo. BUENISIMO. Sumo a su enojo con los titulares su furia contra el mobiliario y sobre el final del set, que estaba cocinado, cambió a Diego (atacante) por Fede (Fede). El set fue ganado y al segundo entraron los que habían terminado el primero.
Lo primero que se pudo ver fue que los rivales entendieron que somos el equipo más usable de la categoría. Lo segundo que se pudo ver fue que somos el equipo más usable del mundo. Creo que arrancamos con un promedio envidiable de 5 uses en 5 ataques, nos faltó que nos usaran en el saque nada más, ah no, no, eso también sucedió. Cagada a pedos de por medio, mejoramos desde el saque (el equipo rival no tenía líbero, así que desde un primer momento la estrategia estaba clarísima “tírensela al central”. Si, si, no está bien abusarse de las personas con capacidades diferentes para la recepción, pero bueno….), mejoramos desde la recepción y empezamos a tocar las pelotas en bloqueo sin generar puntos para los rivales. Con el ingreso del doble cambio dimos vuelta el set y respiramos un poco más aliviados. El tercero ellos lo jugaron hasta el punto 10, después se entregaron. En declaraciones posteriores dirían “con esta pelota no se puede jugar”…… En fin….. No hay mucho para decir de ese tercer parcial, nada que destacar, SALVO EL TREMENDO GORRO QUE LE METI AL PIBE DE FERRO QUE FUE INCREIBLE (bueno, no tanto, pero déjenme emocionarme que si no es de bloque no le hago un punto a nadie)
Este partido significó la vuelta a las canchas de Dani, el afianciamiento de Ioannis como opuesto y consistente anotador (lo quemé, no hace un punto nunca más), el inicio de un rumor espantoso que indicaría que un jugador le habría estado diciendo de forma constante al armador “no me la tires”, “no estoy, no estoy” y otras animaladas de ese calibre. Fue también la escalada a la punta que nos permite depender únicamente de nosotros y con 3 fechas por delante, la palabra CAMPEONES nos hace pensar más en nosotros que en Osvaldo Laport y eso está bueno.
El próximo obstáculo se llama UGA y tiene fecha de vencimiento el sábado. Así que ya sabe,  si le gusta el buen vóley, los chicos lindos y la sensualidad en movimiento, ponga ESPN, nosotros vamos a estar desde las 20 buscando acercarnos un paso más al olímpo.

martes, 7 de mayo de 2013

Partido Huérfano


“Viernes 21:30 es el partido, hay que estar 20:30, Sebas no viene”
“Salgan con tiempo que llueve y hay mucho tránsito”
“Abriguensé que está fresco”
Que lindo que es que es tener un padre dentro del equipo que te cuida y te mantiene el orden por guasap. A las 9 todavía había unas chicas jugando y parecía que la novia de Diego iba a tener que jugar de central porque no llegábamos a 6, pero en un rapto de lucidez aparecieron otros 2 y completamos los 8. Desgraciadamente para don Lautaro, solo había un central de raza y él tuvo que ser el segundo (sus primeros biógrafos hablan de que el centro es su posición original, pero para mi son solo rumores), acompañando a “Big Javi”. Tomi de armador y Ioannis de opuesto intentando seguir con la racha que inició en Zárate y de puntas Diego y Papá, como siempre la camiseta distinta fue para el jugador distinto. En el banco un cronista saliendo de una enfermedad, un Franco recién llegado de una infinita jornada, Dani que vino dado vuelta por la anestesia del tratamiento de conducto y nuestro ingeniero inminente Andy, que rindió, aprobó y se vino a todo vapor desde Lugano con un 99% de su título en el bolsillo. Un equipo con MUCHO HUEVO, con mucho compromiso.
Del otro lado, 8 gladiadores de la vieja escuela (no le pegaban con el pie, no tenían líbero, jugaban con armador a turno en 3 y tenían muchos años) a los que aparentemente les faltaba un opuesto potente. Sobre el juego en general hay muy poco que decir, los dos primeros sets fueron contundentes palizas, el tercero lo arrancamos mal y lo terminamos bien. 3-0 cómodo. Pero hay una infinidad de particularidades que no podemos dejar de comentar.
El juez
Antes de que el primer set tuviera 10 puntos de edad, nuestro armador que es puro talento, hizo uno de sus ya clásicos toques de segunda. A un metro de la red, hacia arriba, a las manos de un rival. Nuestro banco de suplentes reacciono con una catarata de comentarios ofensivos algunos orientados a herir su autoestima como jugador, otros su carácter como jugador y un par relacionados con el trabajo que su madre desarrollaría por las noches en las esquinas porteñas. Nada raro hasta acá. Pero el oficial, al terminar el punto, citó a nuestro capitán y le pidió que dejáramos de agredir verbalmente a nuestro compañero, desatando la indignación de Franco. En el set siguiente, el líbero más ofensivo de la categoría pasó la pelota a pie firme al otro campo de juego con una mano, desde dentro de la línea de tres. Le cobró saguero, después le mandó un mensajito a Fer para pedirle perdón.
Los toques de segunda de Tomi
¡Hijo de puta! ¡Cómo lo odio!¡Cada vez que lo veo bajar el brazo derecho para hacer esa porquería sin sorpresa me revienta la ira! Admito que más de una vez le desee cosas horribles, pero esta vez se fue al carajo. Con todos sus atacantes en un nivel alto, con un apoyo decente, alto, a dos/tres, algo separado, este mounstro asesino de la estabilidad cardíaca de sus compañeros la pasó de manejo es algo de no creer. En ese instante, fantasías de su cabeza pateada por todos hasta que le queden los dientes en la nuca invadieron mi psiquis. Lo peor de todo es saber que lo puede hacer peor.
Jugar con 7
Si, casi lo hacemos de nuevo. Si no fuera por un grito sureño, pegado después de que el árbitro diera la orden, una vez más, el gran Guido hubiera convivido con otros 6 compañeros dentro de la cancha. Una pena.

Y bueno, más cosas, que se yo. Un nuevo grito de guerra para alentar compañeros, un gran partido de Diego justo cuando Sebas no está mirando, una nueva ronda de tiros a la planillera (espero que al menos te sonrojes al leer esto asqueroso cerdo inmundo), Ioannis que sigue con una efectividad altísima por 2 y sin tirarla a la pared por 1. En fin. Mucho. Esto solo debe ser un resumen, si quiere el paquete completo, venga a vernos en acción, este viernes tiene otra oportunidad.

martes, 30 de abril de 2013

Zárate o primer intento

Sábado 12:30, quien suscribe sale de su casa y, termo en mano, se lanza a la carrera por Salguero para llegar al punto de encuentro. Una camioneta gigante manejada por un individuo conocido en otra época como Federiquito lo esperaba a la vuelta de la facultad para llevarlo cerca de los límites de la capital federal hacia el norte, dónde luego de un transbordo al auto de la Fiera, partiría en dirección a Zárate, 95 kilómetros al norte de la civilización. Una Panamericana cargada pero tolerable, encontró al veterano entrenador impartiendo su sabiduría a dos jóvenes que escuchaban azorados las verdades indiscutibles que fluían de boca de este ejemplo de la masculinidad. Temas tan diversos como la pesca y el matrimonio fueron abordados y diseccionados hasta las más inconmensurables profundidades, entre mates, risas y amenazas de lluvia. Con los tres pares de pies dentro del gimnasio que sería sede de la épica batalla que relataremos en breve, la tormenta se materializo. Los otros 7 miembros del equipo permanecían perdidos en algún punto intermedio del camino y corrían riesgo de quedar sumergidos bajo el agua, mientras los tempraneros disfrutaban de un entretenido partido de mujeres (si, entretenido quiere decir “buenos culos”). Después de la húmeda llegada del resto de los compañeros y de una tibia entrada en calor, el entrenador dispuso que para disputar el primer set contra nuestros pares de la regional Delta (que OBVIAMENTE tienen la letra griega en la camiseta, me odio por reconocerla) el equipo formara con 7 inútiles incapaces de defender, bloquear, sacar, atacar o realizar correctamente cualquier acción de juego de esas que se esperan de un conjunto de jugadores de vóley. El equipo se encaminaba a un MUY papelonero 0-3 con el agravante del viaje a la concha de la lora. Aquí, el experimentado y astuto entrenador decidió hacer 7 cambios y sacara todos esos inoperantes, jurando fusilarlos más tarde por haber dañado el deporte. Al tercer set se presentaron Tomi H* (no sé cómo corno se escribe, ni me desvela saberlo) como armador, el nuevo Ioannis como opuesto, Lautaro (al parecer el DNI no dice Laucha como todos pensábamos) y Javi de centrales, Fer y Fede de puntas receptores (ambos incapaces de atacar) y el gran Guido de líbero. Este Hepteto (si existe sexteto y octeto, está clarísimo lo que esa palabra que inventé quiere decir) no jugó bien pero domino el set. Se acordó de que defender es piola y de que comerse un use cada 2 ataques NO es piola y sólo con eso ya estaba haciendo méritos suficientes para llevarse el parcial. Pero para tranquilidad de todos, un punta rival decidió romperse el tobillo, no fuera a ser cosa que el pechofrísmo que ha sabido caracterizar buena parte de nuestras actuaciones hiciera de las suyas. El mismo grupo de héroes saltó a la cancha para el cuarto set y siguió jugando más o menos mal en líneas generales, con apoyos deficientes, un armador que se negaba a saltar y unos ataques bastante chotos. Cada vez más volcando el juego ofensivo hacia la humanidad de Ioannis que estaba encendido y cargando con la responsabilidad de la defensa al líbero que ya más despierto empezaba a erigirse como figura. Promediando el parcial fue necesaria la entrada de Diego para reemplazar al ex líbero que no solo no podía hacerle un punto a nadie, sino que estaba convencido de que el pelotazo a la pared era una buena idea. El set fue ganado, no sin ayuda del rival, y el papelón había sido evitado, faltaba justificar el esfuerzo. El parcial definitivo arrancó 0-4 a favor del local. No importa quién fue el hijo de un vagón relleno de putas que puso 3 apoyos horribles, no defendió, no atacó y que tuvo que ser reemplazado otra vez por Diego para que el equipo tuviera alguna posibilidad de ganar el partido a pesar de su gran esfuerzo. A partir de este juicioso cambio las acciones se emparejaron, pero cuando el marcador mostró un 13-9 a favor de los locales, parecía que nuestra suerte estaba decidida. Pero no. Con mucho carácter y prolijidad (de jugar bien ni hablemos, es mala palabra eso) de pronto las cosas estaban 13-14 y match point. No lo logramos, había que sufrir, siempre hay que sufrir. Punto a punto, que lo ganamos, que lo perdemos, que “la concha de tu madre tirate hijo de una gran puta o me meto y te cago a golpes” (sic)…… Me falla la memoria, lo ganamos y saltamos en rondita como si tuviéramos 18 otra vez (o por primera vez, no sé cuántos años tienen algunos). Nos felicitamos por dar vuelta un partido y por ganar un tie break, dos hechos si bien no únicos, si poco habituales. Nos mimamos el ego un rato, nos bardeamos otro rato y nos volvimos. Con lluvia, con Mate, hablando de la totalmente intrascendente pelea que se iba a dar en Vélez y aprendiendo un poco más de nuestro conductor designado que es una fuente inagotable de sabiduría (no, no tengo vergüenza, éste es mi concepto de “ganarse el puesto”). Siendo las 21 hs, empapado y cagado de frío entre a mi casa. Ocho horas y media más viejo de lo que me había ido, 200 kilómetros más sabio y 5 sets más cansado, pero feliz.

jueves, 25 de abril de 2013

Hola, ¿Hay alguien ahí?

........ quizás tal vez .......